Fue complejo que los militantes de Podemos en Cádiz entendieran que con el apoyo de su formación y del alcalde, José María González, Kichi, se romperia de manera descomunal el laicismo que preconizaban y se le concediera, con el voto de la formación morada, la Medalla de oro de la ciudad de Cádiz a la Virgen del Rosario en mayo 2017. De alguna manera se asemejaban a la casta y a la no separación de lo religioso de lo institucional que tanto Podemos había criticado antes de llegar a gobernar ayuntamientos.

Es evidente que Kichi se encontró entere la espada y la pared ante la iniciativa del Partido Popular que contaba con el respaldo de varios miles de firmas. El alcalde de Podemos antepuso los intereses electorales a lo ideológico ya que fue consciente de que muchos de los votantes de la candidatura "Por Cádiz Sí se Puede", la marca local de Podemos, son devotos de la Virgen del Rosario.

IU se abstuvo
En mayo de 2017 el Pleno de la Corporación de Cádiz decidió concder la Medalla de Oro de la ciudad a la Virgen del Rosario. La propuesta contó con el apoyo de dos concejales del PSOE y del edil de Ciudadanos. Ganemos Cádiz, marca municipal de IU y socio de gobierno del alcalde José María González, se abstuvo favoreciendo así que la propuesta saliera adelante.


Europa Laica lo demanda ante los tribunales
Hoy se ha conocido que esta decisión puede llevar al alcalde de Cádiz ante los juzgados. Europa Laica interpuso el 22 de marzo una demanda ante los tribunales  contra el Ayuntamiento de Cádiz  por la concesión de esta Medalla de Oro  de la ciudad a la Virgen del Rosario. La demanda se fundamenta en dos cuestiones importantes. Una, en la propia vulneración del Reglamento de Honores y en el carácter aconfesional que es exigible al simbolismo institucional, y otra, en el irracionalismo en que el Ayuntamiento basa la concesión, atribuyendo a la Virgen varios milagros como acabar con la peste, la fiebre amarilla y el maremoto que asolaron la ciudad en siglos pasados. Algo que resulta de todo punto inaudito y nada serio tomar en consideración en pleno siglo XXI. En este sentido, la demanda aporta documentación y dictámenes científicos concluyentes en contra del irracionalismo y la superstición de esta milagrería de intercesión virginal.

Esta demanda contra la concesión de forma irracional honores a seres inanimados tiene su antecedente en la que también Europa Laica interpuso contra el Ministerio del Interior por la Medalla de Oro al Mérito Policial a la Virgen  del Amor de Málaga en 2014. La sentencia final de Tribunal Supremo avaló tal concesión.

Restituir la legalidad
Antonio Gómez Movellán, presidente de Europa Laica, ha declarado: “El Tribunal Supremo se atrincheró en el formalismo, al igual que hizo el Tribunal Constitucional, para no analizar el fondo del asunto; a saber, si es legal o no el  uso de símbolos religiosos católicos por las instituciones públicas. En general los tribunales, hasta ahora, han venido respaldando este simbolismo católico institucional amparándose en justificaciones ideológicas más que de legalidad; no debemos olvidar que los tribunales están trufados y penetrados por el clericalismo, y ya el Pleno del Consejo General del Poder Judicial advirtió en el año 2000 de los peligros de penetración del Opus Dei y otras sectas católicas en la magistratura española”. Concluye el presidente afirmando de que “en el caso de Cádiz estamos convencidos que la demanda puede restituir la legalidad y racionalidad, anulando esta concesión que en ningún caso debería haberse producido por parte de un Ayuntamiento cuya composición debiera ser reflejo de aspiraciones más democráticas, laicas y republicanas”.