El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha anunciado este viernes la puesta en funcionamiento de un nuevo protocolo para la pena de muerte, que restituiría el método de ejecución por pelotón de fusilamiento a nivel nacional y la "simplificación" de los procedimientos judiciales que involucren la pena capital.
Actualmente, Idaho, Mississippi, Oklahoma, Carolina del Sur y Utah son los únicos estados del país que recurren el pelotón de fusilamiento para la pena de muerte. Idaho la emplea como método principal de ejecución, mientras que en el resto de estados la forma de muerte queda a elección del condenado. Ahora, dentro de los procedimientos para acelerar la pena de muerte, el Departamento de Justicia someterá a consideración en las próximas semanas una norma que faculte a los estados para agilizar la revisión federal de 'hábeas corpus' en casos de pena capital. De adoptarse, esta norma "reduciría en años el tiempo entre la condena y la ejecución en los casos de pena capital estatales", ha argumentado el Departamento, e implantaría este método a nivel nacional y no solamente en los Estados donde ya está considerada. En el mismo sentido, Justicia publicará una proposición de ley que prohibirá las peticiones de clemencia de los reclusos hasta que "las decisiones judiciales en la apelación directa del recluso y en su primer recurso colateral sean definitivas".
"La administración anterior incumplió su deber de proteger al pueblo estadounidense al negarse a perseguir y aplicar la pena máxima contra los criminales más peligrosos, incluidos terroristas, asesinos de niños y asesinos de agentes del orden", afirmó el secretario de Justicia interino, Todd Blanche, en un comunicado emitido este viernes en el que se refirió al mandato del expresidente Joe Biden. "Bajo el liderazgo del presidente Trump, el Departamento de Justicia vuelve a hacer cumplir la ley y a solidarizarse con las víctimas", defendía sobre el método de ejecución. En la misma línea, el Departamento también busca "agilizar el proceso para solicitar sentencias de muerte" y reducir el número de años que transcurren entre la condena y la ejecución, según la nota.
Los puntos más importantes: otros métodos y funambulismo legal
El pelotón de fusilamiento no es el único método añadido, sino que el Departamento de Justicia también contempla la electrocución y la asfixia con gas para los condenados por los delitos federales más graves. La propuesta para contemplar estos nuevos métodos se fundamenta en que ha aumentado la dificultad para conseguir los fármacos para las inyecciones letales, según ha informado Reuters, y se ajusta a la promesa de Donald Trump de reanudar la pena capital en su segundo mandato.
Blanche, quien publicó el informe, autorizó la solicitud de sentencias de muerte contra nueve personas después de que Trump revocara la moratoria sobre las ejecuciones federales impuesta por su predecesor, Joe Biden. "Entre las propuestas se encuentran la readopción del protocolo de inyección letal utilizado durante la primera administración Trump", han comunicado desde las administraciones. La finalidad es la de "incluir métodos de ejecución adicionales y constitucionales que actualmente están previstos por la ley de ciertos estados", señalando los métodos más antiguos de pelotones de fusilamiento y electrocución, y el nuevo método de asfixia con gas desarrollado por Alabama en 2024. Este método, la muerte por hipoxia de nitrógeno, fue utilizado por primera vez en el citado año y ha sido criticado por "inhumano".
En Estados Unidos, la pena capital es legal en 27 estados, aunque en cuatro de ellos existen moratorias que bloquean las ejecuciones. En otros 23 estados y el Distrito Columbia ha sido abolida, según la ONG Death Penalty Information Center. De acuerdo con las cifras de la organización, en 2025 se llevaron a cabo 47 ejecuciones en todo el país, con la cifra récord de 19 solo en Florida. Este año están programadas al menos 32 ejecuciones en ocho estados, de las que hasta el momento ya se han completado ocho.