El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha comenzado a publicar documentos en poder del Gobierno con información sobre Fenómenos Aéreos No Identificados (FANI; UAP son sus siglas en inglés), procediendo así a su desclasificación y acatando la orden del presidente del país, Donald Trump. La primera tanda, no obstante, contiene decenas de documentos PDF, vídeos e imágenes nunca antes vistas, pero evidentemente ninguna revelación sobre la existencia de vida extraterrestre ni pruebas concluyentes sobre la misma. Las autoridades han alojado los archivos en una web (war.gov/ufo) del departamento rebautizado por Trump y los suyos como de "Guerra", a pesar de no tener la autorización parlamentaria para tal cosa.

Se espera que el Ejecutivo estadounidense vaya agregando nuevo material semanalmente. La URL escogida por el Pentágono se decanta por la clásica denominación de UFO (Objetos Volantes No Identificados, los famosos ovnis), que en los ámbitos de defensa y de ciencia está ya superada y sustituida por FANI debido a la fuerte carga de cultura popular de las primeras siglas. En las segundas entran, además de las naves y objetos de presunto origen extraterrestre, los globos (espía, meteorológicos o de otros tipos), los artefactos militares de otras potencias, la chatarra aeroespacial o las ilusiones creadas por ciertos efectos ópticos. Un término más amplio y no tan absorbido por la ciencia-ficción.

La web contiene una colección fotográfica en blanco y negro con imágenes que representan objetos indeterminados y pies de foto del estilo: "Imagen fija infrarroja (Black Hot) capturada de un objeto no identificado bajo un helicóptero sobre el oeste de Estados Unidos, en septiembre de 2025",  o "Fotografía real del lugar con una superposición gráfica generada por el laboratorio del FBI, que ilustra informes corroborados de testigos presenciales de septiembre de 2023". El primer conjunto son 161 archivos y contiene cables diplomáticos, entrevistas con testigos que relatan supuestos encuentros con FANIs e imágenes captadas durante las misiones espaciales Apolo 12 (1969) y Apolo 17 (1972), fotografías tomadas desde la Luna en esa última misión que aún no habían sido publicadas y la transcripción de las comunicaciones entre los pilotos de dicha expedición. En tal documento se puede leer cómo uno de los tripulantes describe al centro de mando "unas cuantas partículas, fragmentos o algo similar, muy brillantes, que pasan a la deriva" mientras realizan maniobras. "Hay un montón de objetos grandes frente a mi ventanilla, allá abajo; son simplemente brillantes. Por la ventanilla de Ron, el espectáculo parece el del Cuatro de Julio", explicaba el tripulante. A su vez, también se han publicado fotografías del FBI de la Nochevieja de 1999, en las que se puede ver la silueta de lo que parecen aeronaves sin identificar junto a aviones militares estadounidenses.

Trump saca pecho de su "transparencia"

"Mientras que administraciones anteriores buscaron desacreditar o disuadir al pueblo estadounidense de la existencia de esos fenómenos, el presidente Trump se centra en brindar la máxima transparencia al público, que, en última instancia, podrá formarse su propio juicio sobre la información contenida en estos archivos", arguye el comunicado de prensa del Pentágono. "Si bien todos los archivos han sido revisados ​​siguiendo criterios de seguridad nacional, muchos de los materiales aún no han sido analizados para la resolución de posibles anomalías", añade.

Todo comenzaba en febrero de este año. Días antes de lanzar junto a Israel la guerra contra Irán, con la operación conjunta Furia Épica, Trump anunciaba en su red social, TruthSocial, su deseo de divulgar materiales como los publicados este viernes. "En vista del gran interés mostrado, ordenaré al secretario de Guerra [de Defensa, Pete Hegseth] y a otros departamentos y agencias relevantes que inicien el proceso de identificación y publicación de archivos gubernamentales relacionados con vida extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados y objetos voladores no identificados, así como cualquier otra información relacionada con estos asuntos altamente complejos, pero extremadamente interesantes e importantes", publicaba el dirigente norteamericano. Este viernes, definió en la propia red social esta publicación como "un esfuerzo por lograr una transparencia total y máxima". "Con estos nuevos documentos y vídeos, la gente puede decidir por sí misma: '¿Qué demonios está pasando?' ¡Diviértanse y disfruten!“, agregaba.

Desde ciertos sectores críticos, no obstante, la desclasificación no está siendo tan aplaudida. Las dos principales críticas que enfrenta este movimiento son, por un lado, su marcado carácter disuasorio ante los conflictos internacionales, utilizando estas 'revelaciones' como una cortina de humo ante la acción geopolítica de Washington, y por otro, la facilidad con la que el Gobierno estadounidense ha procedido en comparación, por ejemplo, con los archivos de Epstein, un señuelo de la misma índole, pero con recorrido legal y en los que el propio Trump estaría presuntamente implicado. No está claro, no obstante, que esta vez vaya a funcionar la estrategia: la guerra en Irán ha alcanzado ya niveles de impopularidad similares a los de Vietnam.

La fascinación de la sociedad estadounidense por los ovnis puede remontarse hasta 1947, año en el que un piloto llamado Kenneth Arnold describió una cadena de nueve brillantes objetos no identificados que sobrevolaron a enorme velocidad el Monte Rainier, al sur de Seattle. Dio una atemporal descripción que introdujo en el habla popular la expresión "platillo volante" y sentó las bases para que la conciencia colectiva comenzara a creer que puede existir vida más allá de la Tierra. A su vez, en 2017 se publicaba un artículo en el New York Times que desvelaba la existencia de un programa de inteligencia que estudiaba avistamientos militares de FANIs. Como consecuencia de aquella revelación, el Departamento de Defensa desclasificó una serie de vídeos de 2004 y 2015 en los que pilotos militares se encuentran con objetos no identificados.

Reabrierto el debate parlamentario

Cabe recordar que el Congreso estadounidense ha acogido ya dos audiencias para hablar de alienígenas, en las que varios militares compartieron experiencias de encuentros inexplicables y David Grusch, que trabajó en los servicios de inteligencia durante 14 años, dijo, bajo juramento, que el Gobierno tiene en su poder naves extraterrestres siniestradas, así como "restos biológicos no humanos".

Aunque son varios los congresistas de ambos partidos que han puesto grandes esfuerzos en lograr la divulgación de toda esta información, ninguno de ellos se ha esforzado tanto en el asunto como el republicano Tim Burchett. El jueves, participó en una reunión con Trump en la Casa Blanca para organizar la desclasificación de este viernes, y tras la publicación del primer lote, agradeció al presidente por "haber mantenido su palabra". "¡Este es un gran comienzo!”, publicaba en X el de Tennessee.

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