Con el telón de fondo de la guerra en Oriente Próximo, en especial, sobre las hostilidades que lleva cometiendo Israel durante años en Palestina y, más recientemente, sobre Líbano, el debate sobre tomar decisiones en Europa vino de la mano de España, cuyo Gobierno de Pedro Sánchez planteó la suspensión del Acuerdo de Asociación con el Estado hebreo como medida de presión y de desacuerdo con su marco belicista. Un escenario al que la Comisión Europea ha regresado, situando toda responsabilidad de decisión en los Veintisiete.
La principal mandataria del Ejecutivo comunitario, Ursula Von der Leyen, ha indicado este vienes que, a mitades de este mes de julio, presentará medidas para vetar el comercio con los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, pero ha recordado que la decisión está “en el tejado” de los 27 líderes de la Unión Europea.
Bajo este marco, Von der Leyen ha compartido el diagnóstico de que la expansión de estos asentamientos “es un problema” y que, sumándose a la violencia que perpetran, se “socava” la viabilidad de la solución de los dos Estados, Israel y Palestina, aunque considera que éste es “el único camino hacia una paz duradera”: “Ya hemos acordado sanciones contra colonos israelíes extremistas y figuras de Hamás, y la Comisión presentará en breve, como saben, un documento de opciones”, ha avanzado.
Ha recordado, no obstante, que este debate se lleva prorrogando desde hace diez meses, cuando la Comisión propuso la suspensión de las preferencias comerciales del Acuerdo de Asociación UE-Israel y que aún no se han aunado los apoyos necesarios para su aprobación, una mayoría cualificada entre los Veintisiete, debido a las reticencias de países como Alemania. “Tendría un impacto económico significativo, pero esta propuesta sigue sobre la mesa de los Estados miembros, que deben votarla por mayoría cualificada. La pelota está en el tejado de los Estados miembros, hace diez meses que presentamos esta propuesta”, ha ahondado la presidenta.
España marcó el paso
Y es que este debate probablemente no habría tenido lugar tal y como se ha venido desarrollando en el seno europeo de no haber sido por el paso adelante que dio España. El presidente del Gobierno, en el marco de la Cumbre de la OTAN celebrada en La Haya en junio de 2025, nuestro país no sólo plantó cara a los designios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aumentar el gasto en Defensa a un 5%, sino que también asentó las bases para suspender acuerdos con Israel en clave de protesta por sus violentas hostilidades.
En aquel momento, Sánchez no solo alzó a España como uno de las naciones que internacionalmente se aventuró a reconocer el Estado de Palestina para acabar con el conflicto –una decisión que emularon otros países del entorno-, sino que además exigió a la Comunidad Internacional sanciones para el Gobierno de Benjamín Netanyahu. En concreto, apostó por adoptar “medidas concretas” por la vía diplomática para frenar sus aspiraciones belicistas sobre la Franja de Gaza y que, meses después, se extendieron sobre Líbano.
Varios meses después, en abril de este año, Sánchez volvió a resucitar esta discusión pidiendo abiertamente a Bruselas la suspensión del Acuerdo de Asociación con Israel por la oleada de bombardeos sobre Beirut y el sur del país. “Su desprecio por la vida y el Derecho Internacional es intolerable”, condenó sobre las actuaciones de Netanyahu. “La UE debe suspender el Acuerdo de Asociación con Israel, y no debe haber impunidad ante estos actos criminales”, clamó.
Desde entonces, el debate se llevó, efectivamente, al epicentro de discusión entre los distintos países de la UE. Las voces discordantes con este planteamiento fueron Alemania, que abogó por mantener un diálogo crítico con Tel Aviv, e Italia, país que rechazó suspender el acuerdo y se mostró de acuerdo con Berlín. A la contra, los países que sí apoyaron a España fervientemente fueron Irlanda y Eslovenia, mientras que Países Bajos propuso revisar el acuerdo.
Europa, principal donante de ayuda a Palestina
Volviendo a la postura actual de Von der Leyen sobre este escenario, la mandataria alemana también ha reivindicado a su Gobierno como “el mayor proveedor de ayuda del mundo para el pueblo palestino” en los últimos años. “Desde octubre de 2023, hemos destinado más de 2.700 millones de euros en ayuda humanitaria y apoyo presupuestario. Hemos organizado 85 puentes aéreos y hemos entregado más de 5.600 toneladas de suministros esenciales”, ha ensalzado.
La conservadora alemana también ha puesto como ejemplo del apoyo comunitario a Palestina la reciente adopción de sanciones contra colonos israelíes extremistas y la petición de “muchos Estados miembro” que han propuesto sancionar al ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.