Ante la inminente visita de la presidenta de México a España, Claudia Sheinbaum ha vuelto a referirse este lunes a las relaciones con nuestro país, especialmente con el rey Felipe VI y bajo el contexto de las visiones sobre la Conquista de América. En este sentido, ha aplaudidado que hay “un avance” en cómo el monarca se refirió recientemente en la llegada de los españoles al continente americano, pero ha reiterado que se han de tener en cuenta las perspectivas de los pueblos originarios en este debate.
A pesar de las diferentes visiones, Sheinbaum ha precisado que “nunca” se cuestionaron los vínculos diplomáticos y comerciales: “Hay que reconocer que ha habido un acercamiento distinto en el último año, tanto del Gobierno español como del propio rey de España. Hay que reconocer que hay un avance en lo que han declarado y seguir trabajando en ello y seguir diciendo una verdad distinta”, ha celebrado este lunes en su rueda de prensa semanal.
En estos términos, ha explicado que la visión “muy eurocentrista” sobre el descubrimiento de América y que “los españoles habían venido a civilizar a los pueblos que eran muy atrasados” no la entienden de esta manera en México porque América “existía desde hacía muchos siglos y milenios antes”.
De esta manera, ha ahondado en la necesidad de conocer el “legado de grandeza” de aquellas antiguas grandes civilizaciones, de la misma forma que reflejar y recordar la violencia que se ejerció contra ellas siglos atrás, por lo que su Gobierno seguirá fomentando esta vía: “Que se escuche en España lo que fue la llegada de los españoles. (...) Todo esto es muy importante para México, no es menor, es fundamental. (...) Vamos a seguir insistiendo en que se conozca la verdad desde los pueblos originarios, la visión de los pueblos originarios y nuestra visión”, ha reiterado.
Sheinbaum, sobre su próxima reunión con Sánchez en Barcelona
Será este sábado 18 de abril cuando la principal mandataria de México viajará por primera vez desde su mandato a España, concretamente a Barcelona, donde atenderá al evento internacional de la Global Progressive Mobilisation. En él, coincidirá con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Colombia, Gustavo Petro; de Uruguay, Yamandú Orsi; y el español Pedro Sánchez.
“La reunión a la que voy a Barcelona no es una visita de Estado”, ha precisado este lunes en rueda de prensa, por lo que no figura en su agenda oficial un encuentro con Felipe VI. De la misma manera, ha evitado pronunciarse acerca de la posibilidad de trasladar a las autoridades españolas una petición de perdón, en línea con lo que ya hizo su antecesor, Andrés Manuel López Obrador.
La cita a la que acudirá Sheinbaum es un punto de encuentro entre líderes de naciones hispanohablantes que se presenta como un acto de “alternativa necesaria a las fuerzas conservadoras y de extrema derecha” del escenario geopolítico actual, y cuyo objetivo representa la vía para “hacer que las soluciones progresistas sean visibles y creíbles”.
Con este acercamiento, se da un escenario que revierte las tensiones diplomáticas que habían perdurado durante los últimos años, exactamente desde 2019, después de que López Obrador enviase una misiva sobre este debate de la Conquista de América y no recibiera respuesta de Madrid ni de Zarzuela. Sheinbaum, cuando asumió el poder en su acto de investidura como nueva presidenta, no invitó al jefe del Estado español, aunque suele ser el protocolo habitual, y el Gobierno de Sánchez no envió representante alguno, lo que acució las grietas en las relaciones.
No obstante, el pasado mes de marzo, durante la visita del monarca a una exposición en el Museo Arqueológico de Madrid, dijo que se cometieron “muchos abusos” durante la Conquista, motivo por el que México lo adoptó como “un gesto de acercamiento” y el tono entre ambos países se suavizó.