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Internacional

Netanyahu vence sin mayoría y llama a constituir un Gobierno de derecha radical

La fragmentación del Parlamento israelí confiere a los partidos árabes un voto decisivo

Roberto Ugena
El primer ministro y líder de Likud, Benjamín Netanyahu, en el momento de emitir su voto para las elecciones generales de Israel. EP.

El primer ministro y líder de Likud, Benjamín Netanyahu, en el momento de emitir su voto para las elecciones generales de Israel. EP.

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Benjamín Netanyahu se ha proclamado vencedor de las elecciones generales de Israel, pero se ha quedado muy lejos de revalidar una mayoría suficiente para Gobernar. El Parlamento del Estado genocida refleja una gran fragmentación en la que los partidos árabes serán claves, pues ninguno de los bloques ha conseguido acercarse a los 61 escaños. En este contexto, el actual primer ministro ha llamado a construir un Gobierno “de derechas y fuerte”, buscando atraer a algunas de las formaciones opositoras favorables a un cambio de liderazgo.

Así, ha asegurado contar con “una mayoría decisiva” para formar un Ejecutivo “nacional de derechas”, aunque los resultados no refutan esta tesis. Con un 56% escrutado, Likud, partido de Netanyahu, se mantiene como la fuerza más votada con 27 escaños (20,7% y 586.995 votos); seguido por Judaísmo Unido de la Torá, con 9 diputados; Shas, con 7 escaños; Otzma Yehudit, partido del ultraderechista Ben Gvir y el Partido Sionista Religioso, ambos con 6 asientos. La suma del bloque favorable a revalidar el Ejecutivo se sitúa en los 55 escaños.

En sentido contrario, el bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot escala de manera provisional hasta los 49 diputados, lo que representa un ascenso de tres escaños con respecto a la anterior legislatura, tras cosechar un 39% de los votos (1.109.374 papeletas). El partido Yashar, encabezado por el exmilitar que diseñó la ofensiva genocida contra Gaza, se afianza como la segunda fuerza política del país con 21 escaños (16,9% y 479.221 sufragios); seguido por B'Yachad, liderado por Naftali Bennett, con 11; el Partido Demócrata, de Yair Golan, con 9; e Yisrael Beiteinu, de Avigdor Lieberman, con 8.

No obstante, la clave de estas elecciones ha sido el increíble resultado de los partido árabes. La Lista Conjunta de Yousef Jabareen, ubicada en el espectro de la izquierda, se ha alzado con un 9% de los apoyos, en torno a 250.000 votos y 12 escaños, lo que convierte a la formación en la tercera más votada. Por su parte, los islamistas conservadores de Ra’am, liderados por Mansour Abbas, han conseguido un 3,5% de las papeletas, unos 100.000 sufragios y retienen sus 4 sillones. La suma conjunta crece hasta los 16 escaños, claves en la mayoría parlamentaria.

Los partidos árabes, claves

Las formaciones árabes ya han adelantado que harán valer su crecimiento parlamentario y no facilitarán la formación de ningún Gobierno ultra que sostenga el genocidio en Palestina. La respuesta de Netanyahu ha sido atacarles frontalmente y acusarles de “antisemitas”, un clásico entre los sionistas cuando se les reprocha sus crímenes de lesa humanidad y contra los derechos humanos, y de “enemigos del Estado. Además, como era más que previsible, les ha vinculado con Hamás y ha considerado que cualquier pacto con estas formaciones es una traición.

“¿Cómo pueden atacar a nuestros soldados? […] ¿Cómo se pueden formar coaliciones con ellos? Es una vergüenza y no debería ocurrir", ha espetado. Unas palabras derivadas del conocimiento de que, suceda lo que suceda, los 16 escaños clave de las formaciones árabes no le facilitarán el Gobierno. La pataleta de un Netanyahu que ha recibido el apoyo del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien se ha atribuido la “remontada” del primer ministro para pasar de “una derrota contundente” a “un gran empate, o incluso victoria”.

Simultáneamente, el líder de la oposición ha asegurado que intentará conformar un nuevo Ejecutivo que de comienzo a “una nueva era”. Eisenkot, que en rasgos ideológicos generales no dista mucho de las posiciones de Netanyahu, ha reclamado un cambio. "El pueblo israelí salió a elegir a los futuros líderes del país […] La coalición gobernante perdió la confianza", ha aseverado. Ante el escenario de fragmentación, el exmilitar ha insistido en que "el verdadero líder habría decidido dimitir y aceptar la voluntad del pueblo". "Millones de israelíes están cansados de esta política de mentiras y han decidido elegir un nuevo liderazgo", ha añadido.

El presidente del país, Isaac Herzog, será ahora quien deberá encomendar a alguno de los candidatos la formación de Gobierno. Es previsible que el elegido será Netanyahu, quien no parece contar con los apoyos suficientes. Eisenkot aprieta en la dirección contraria y ha prometido desplegar "su mayor esfuerzo" para formar un "gobierno sionista" que una a los ciudadanos y sea capaz de movilizar y desplegar al Ejército, asegurando que representará a toda la sociedad, "desde la derecha, el centro y la izquierda". Es decir, mantener el genocidio en Palestina, pero con otro nombre dirigiéndolo.

Etiquetas Israel Oriente Medio

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