Ocho meses después del conflicto de 12 días entre Irán e Israel en junio de 2025, Estados Unidos vuelve a la acción. La operación, bautizada como Furia Épica, ha acabado con el líder supremo irani, Alí Jamenei y ha dejado hasta la fecha más de 550 muertos en Irán. Tras estos momentos de tensión en Oriente Próximo, son muchos los países que se encuentran en alerta. Desde Francia, el presidente Emmanuel Macron ha decidido reforzar el arsenal nuclear francés, de todos modos, ha expresado que estas medidas se usarán si los “intereses vitales” de Francia se ven amenazados.
El caos y la incertidumbre se apropian del mundo y Macron ha empezado a mirar por los “intereses vitales” de su país, ya que ha asegurado que nunca "dudará en tomar las decisiones que sean necesarias para proteger" Francia. "Si usáramos nuestro arsenal, ningún Estado, por poderoso que fuera, podría evitarlo. Ninguno, por grande que fuera, se recuperaría", ha afirmado con certeza.
Desde el Île Longue en Brest el presidente francés ha dejado clara su posición sobre el conflicto de Oriente Próximo: "En este mundo peligroso e inestable, para ser libre hay que ser temido". En este sentido, ha afirmado que esta iniciativa "ofrece la posibilidad de que los socios participen en ejercicios de disuasión nuclear" y ha explicado que hasta ocho países europeos han aceptado por el momento esta propuesta, como Alemania, Reino Unido, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca.
A su vez, Macron no se ha olvidado de Rusia o China que, en su juicio, están "desarrollando sistemas de protección cada vez más sofisticados". De todos modos han asegurado que esta medida "no se trata de entrar en ninguna carrera armamentística". "Esa nunca ha sido nuestra doctrina", ha concluido. El presidente, que ha definido la disuasión nuclear como "la piedra angular" de la estrategia de Defensa de Francia, también ha anunciado durante el discurso que en 2036 se lanzará un nuevo submarino nuclear con misiles balísticos que se llamará 'L Invincible'.
España da un paso al lado
Es verdad que no todos los presidentes europeos han salido a dar su opinión sobre la operación de Estados Unidos e Israel. Sin embargo la Comisión Europea no ha dejado nada claro. En un contexto de crispación política, han decidido no responder si ve encaje legal al ataque lanzado por Estados Unidos e Israel el sábado contra Irán. No obstante se ha limitado a llamar a "todas las partes" a la "máxima contención" y al respeto al Derecho internacional. La portavoz jefe del Ejecutivo de Ursula von der Leyen, Paula Pinho, ha respondido que lo que no sustenta es "el régimen opresivo" que "ha estado matando a personas" en Irán.
Sin embargo, España ha hablado sobre si va a prestar apoyo militar a Estados Unidos en su ofensiva contra Irán a través de las bases militares de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz) y la respuesta ha sido un no rotundo. En concreto, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, han negado este lunes que Washington esté usando las bases, de soberanía española, en el marco de la operación y han garantizado que tampoco lo hará en el futuro. "No se usan y no se usarán las bases para nada que no esté dentro del convenio (de Cooperación para la Defensa) y para nada que no tenga encaje en la Carta de Naciones Unidas", ha apostillado Albares.