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LA ENTREVISTA DE RUBÉN SÁNCHEZ
Internacional

Eric Frattini y las cloacas del Mossad: “Los muertos en las guerras nunca son los políticos”

El periodista y corresponsal de guerra presenta su nuevo ensayo, La guerra sagrada del Mossad, un retrato descarnado que desmitifica el espionaje de ficción

Eric Frattini y las cloacas del Mossad “Los muertos en las guerras nunca son los políticos”.  Ángel Navarrete.

Eric Frattini y las cloacas del Mossad “Los muertos en las guerras nunca son los políticos”. Ángel Navarrete.

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Quienes seguís habitualmente este espacio sabéis que dedicamos un esfuerzo constante a fiscalizar los hilos que mueven la política internacional, intentando mirar más allá de la propaganda oficial. Detrás de cada bombardeo o despliegue militar hay una dimensión invisible. Hoy nos acompaña Eric Frattini, periodísta y experto en el Estado de Israel, para presentar su último libro, La guerra sagrada del Mossad.

 

Pregunta: Eric, en tu libro sitúas un punto de inflexión a principios de los 2000 con la llegada de Ariel Sharon al Gobierno y el nombramiento de Meir Dagan al frente del Mossad. Es ahí donde se diseña el denominado "Plan de batalla". ¿Qué es exactamente este plan y cómo reconfiguró la seguridad de Oriente Medio?

Respuesta: El libro arranca con la llegada de dos halcones y Dagan lo deja claro en su biografía: venía con tres misiones que eran "Irán nuclear, Irán nuclear e Irán nuclear". Diseñó un plan secreto de ocho puntos para ralentizar el programa atómico iraní y liquidar a su líder supremo, el ayatolá Jamenei. Respecto a la seguridad, como decía el mítico director del Mossad Meir Amit en los años 60: "No debemos ser vistos de forma diferente a la imagen de un verdugo oficialmente nombrado". Israel vive en un estado de guerra constante y permanente, y su servicio de inteligencia opera como una línea más de defensa militar.

P: Desmontas el mito hollywoodiense del espía sofisticado y destapas una realidad donde las extorsiones y robos y asesinato de la unidad secreta ‘Spear’ son las herramientas de trabajo diario. ¿Cómo se sostiene la fachada democrática de un país que permite a sus agentes operar al margen de la ley?

R: Es difícil explicarlo desde la mentalidad de países democráticos occidentales donde, como ocurre con el CNI español, existen filtros operacionales y comisiones parlamentarias de control. Para ellos, un agente es como un soldado de infantería. Además, operan en paralelo el Mossad en el exterior, el Shin Bet en el interior y el Aman en la inteligencia militar. No nos engañemos: las cloacas de la inteligencia no se mueven por líneas constitucionales, ni en Israel ni en casi ningún país..

P: Entre 2007 y 2025, dieciocho científicos nucleares iraníes fueron asesinados mediante coches bomba, disparos e infiltraciones. Eran civiles y académicos. ¿Hasta qué punto esto constituye terrorismo de Estado?

R: Israel los convierte en objetivo estratégico sencillamente porque son genios científicos; todos ellos eran catedráticos que habían dado conferencias en Estados Unidos o Gran Bretaña. Sus conocimientos los utilizaban para desarrollar armamento nuclear en Irán, por lo que decidieron liquidarlos. Para ello no solo utilizaron bombas lapa colocadas en vehículos mediante motocicletas o disparos en la cabeza, sino que llegaron a extremos como entrar en la casa del primero de ellos para envenenarlo, o asesinar a un científico delante de su propia esposa e hija. Asimismo, llevaron a cabo la denominada Operación Boda Roja, una acción de la Fuerza Aérea ejecutada tras el 28 de febrero de este año en la que consiguieron liquidar de golpe a entre diez y doce científicos vinculados al programa nuclear. Todo esto ha provocado que muchísimos grandes genios expertos en energía atómica a los que el Gobierno iraní ha ofrecido participar en el programa hayan rechazado la propuesta por temor a convertirse en el blanco de los israelíes, sabiendo que tarde o temprano los alcanzarán, tal y como hicieron con Fakhrizadeh, el jefe del programa nuclear, que contaba con una seguridad brutal y a quien terminaron abatiendo.

P: De los virus como Stuxnet pasamos en 2024 a la Operación Green Viper, donde introdujeron explosivos en miles de buscas vendidos al Ministerio de Defensa iraní, provocando explosiones en cadena en espacios públicos. ¿Redefine esto el terrorismo al manipular cadenas de suministro comerciales?

R: Tamir Pardo, sucesor de Dagan en el Mossad, dejó caer en su momento una frase reveladora: intentan evitar que se vea afectado un familiar del objetivo, pero "si se ponen delante, no nos quedará más remedio que tomar una decisión". Tras vivir cuatro años allí como corresponsal, entiendes cómo se mueve esa mentalidad en una sociedad donde la población civil vive armada y preparada para integrarse en filas de combate en cualquier momento.

P: En el libro detallas cómo el Mossad presionó a distintas administraciones estadounidenses. ¿Cómo calificará la historia la complicidad de la Casa Blanca, que ampara esta campaña de ejecuciones?

R: La avalan porque Estados Unidos practica lo mismo. Recordemos la "disposición Matrix" de Barack Obama, una lista de 57 objetivos para liquidar. O la operación contra Qasem Soleimani en Bagdad, una acción conjunta guiada por la información sobre el terreno del Mossad y ejecutada por un dron de la CIA.

P: Se ha teorizado sobre si activos como Jeffrey Epstein utilizaban redes de chantaje sexual (kompromat) al servicio de la inteligencia israelí para doblegar a mandatarios occidentales. ¿Qué credibilidad le das a esa tesis?

R: Las "trampas de miel" son una herramienta clásica de todos los servicios secretos. Sobre el caso de Ghislaine Maxwell y su padre, Robert Maxwell, publiqué en su día la Operación Tycoon. Cuando Robert Maxwell amenazó al primer ministro israelí con revelar secretos, cayó misteriosamente por la borda de su yate en Canarias. Existen indicios claros de que fue una operación de liquidación del Mossad.

P: Revelas que el propio CNI español prestó colaboración al Mossad. ¿Cómo digerimos que nuestros servicios secretos pagados con dinero público colaboren en esas alcantarillas?

R: Es que los servicios secretos se mueven en las cloacas. En 2002 hubo un apoyo explícito de los españoles en el Plan de batalla de Dagan, y durante la etapa de Alberto Saiz al frente del CNI se intervino a petición israelí para frenar barcos con material nuclear hacia Irán. La cooperación en materia de antiterrorismo y tecnología militar entre España e Israel ha sido históricamente estrechísima.

P: Resulta chocante ver el anuncio oficial de suspensión de compraventa de armas a Israel por el genocidio en Gaza y comprobar en las aduanas que se siguen exportando materiales por millones de euros. ¿Cómo interpretas este doble juego?

R: Es la hipocresía política. España forma parte de la élite exportadora de armamento. Además, dependemos del software y la tecnología de defensa israelí para escáneres de aeropuertos, robótica de desactivación de explosivos o programas como Pathfinder en la Agencia Tributaria. Los políticos lanzan un discurso público a los ciudadanos, pero la cooperación técnica y comercial va por debajo.

P: Sobre Netanyahu pesan graves causas judiciales por corrupción y abuso de confianza. ¿La escalada bélica en Gaza, Líbano e Irán es su pretexto para librarse de la cárcel?

R: Él y su esposa están acorralados judicialmente por cuentas ilegales y delitos de corrupción. En condiciones normales iría a la cárcel, como ya ocurrió en su día con Ehud Olmert. Mantener el estado de conflicto le ha servido para protegerse políticamente y sostener su popularidad ante parte del electorado. Sin embargo, la contestación interna en Israel por parte de sectores de izquierdas, familiares de los secuestrados y colectivos pacifistas es feroz.

P: ¿Estamos asistiendo al declive de la hegemonía militar de Estados Unidos en la región a causa del libre albedrío de Netanyahu?

R: La Casa Blanca se ha visto arrastrada a un embrollo del que no sabe cómo salir. Israel actuó por su cuenta en la Operación León Rugiente en febrero sin avisar previamente. Ninguna guerra se gana solo bombardeando desde el aire si no metes tropas sobre el terreno, e Irán es una potencia militar inmensa gestionada por la Guardia Revolucionaria. La presión de los países del Golfo y de las economías asiáticas por el suministro de petróleo en Ormuz es asfixiante.

P: Cerraremos con un cuestionario rápido. ¿Quién sale ganando económicamente con la destrucción de Oriente Medio?

R: Nadie. Se encarece el crudo y se desestabiliza la economía global de China, Europa y Japón. Solo Estados Unidos aguanta mejor el envite por su control de otros recursos petrolíferos, de ahí la invasión de Venezuela.

P: Tras el asesinato de Jamenei, ¿Irán es más peligroso o está descabezado?

R: Se ha endurecido. El poder real lo ha asumido la cúpula militar del cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

P: ¿El actual jefe del Mossad, Roman Goffman, es un estratega audaz o un peón de Netanyahu?

R: Es un peón político sin experiencia alguna en inteligencia. Proviene de unidades blindadas. Ponerlo al frente del Mossad es un riesgo enorme para la propia institución. Netanyahu lo nombra intentando utilizarlo como un reclamo político debido a la gran fama que adquirió en Israel tras el ataque del 7 de octubre, cuando, al escuchar la noticia por la radio mientras conducía, cambió de dirección, se enfrentó a tiros con su arma reglamentaria a tres miembros de Hamás. Abatió a dos e hirió a otro a pesar de recibir un disparo en la pierna. Esa imagen tan romántica y de combate no sirve para dirigir el Mossad, lo que supone un riesgo enorme y un peligro de quiebra operativa para la propia institución.

P: ¿Tres producciones para entender la realidad del espionaje israelí?

R: Las series Teherán, Fauda y la obra original francesa Le Bureau des Légendes.

P: Eric, muchísimas gracias por tu rigurosidad y por meter el colmillo en las cloacas del espionaje. Enhorabuena por La guerra sagrada del Mossad.

Etiquetas Israel

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