"Esto no tiene remedio; esto se llama cainismo, y lo demás son mamandurrias y zarandajas", reconoce a ELPLURAL.COM una trabajadora de la segunda planta de la sede del PP nacional, sita en la madrileña calle Génova, que alberga el departamento de prensa que con sabiduría extrema dirige la sucesora de la todopoderosa Carmen Martínez de Castro, la periodista Marilar de Andrés, y que, hoy por hoy, es el único piso de los siete existentes libre de supuestas corruptelas, aunque su reforma se encuentra también incluida en el sumario judicial que investiga irregularidades en las obras realizadas en el inmueble pagadas en B. Declaraciones referentes a la lucha que se dirime en el actualidad entre la “propietaria” de la primera planta del edificio genovés; esto es, Esperanza Aguirre, presidenta del PP madrileño, y la que seis pisos más arriba habita la que ejerce por poco tiempo como secretaria general del partido, María Dolores Cospedal, que hace unos días presumía en el plató de TV 13 (única televisión que la llama frecuentemente) haber sido ella quien despidió al gerente de Aguirre investigado por la trama Púnica, al mismo tiempo que mostraba su disgusto porque la presidenta del PP madrileño lo hubiera readmitido y contratado de nuevo.

Beltrán Gutiérrez vs José Ángel Cañas
Y es que la guerra entre plantas no es para menos, ya que en el primer piso no entienden la actitud de la secretaria general atacando “con tanta dureza a Esperanza” a cuenta del exgerente Beltrán Gutiérrez Moliner, cuando “ella tiene un gerente imputado por el caso de la mordida de las basuras, y que sepamos continúa en el cargo, y nadie ha dicho nada y nadie le ha pedido que lo destituya”, concretan. Y es verdad, José Ángel Cañas, gerente del Partido Popular en Castilla La Mancha que preside María Dolores Cospedal, está imputado desde octubre de 2013 por el caso de la supuesta mordida de 200.000 euros que Sacyr pagó al partido conservador para financiar la campaña electoral de Cospedal en las elecciones autonómicas de Castilla La Mancha de 2007. Imputación iniciada por el exjuez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, y que su homólogo del Juzgado Número 3 de Toledo, Florencio Rodríguez, mantiene en la actualidad con nuevas pesquisas que, según los abogados personados en la causa, “pintan muy mal para el gerente de la señora Cospedal”, dice uno de ellos en declaraciones a este periódico.

El recibí que Cañas firmó
Todo lo que se diga desde la 1ª planta de Génova a este respecto es poco. Ya que está probado en sede judicial que el gerente de Cospedal firmó un recibí (ver documento) de su puño y letra cuando el extesorero del PP, Luis Bárcenas, le entregó 200.000 euros procedentes de una supuesta donación de Sacyr y que María Dolores Cospedal llegó a admitir su recepción, aludiendo a una práctica habitual de la gerencia nacional con los distintos territorios, cuando en la caja A de Génova no consta una transferencia de esa cantidad con destino a Castilla La Mancha, donde (está confirmado) tampoco existe ningún asiento bancario que acredite la admisión de este dinero que Cospedal dijo haber recibido. O lo que es lo mismo: la firma del imputado/investigado gerente de la presidenta del PP castellano-manchego está clara, lo que no está claro es dónde ha ido a parar el dinero, quién lo administró y para qué fin se destinó.

“Podemos y PSOE están tardando”
Así las cosas, sabemos que el gerente del partido que Cospedal preside en Castilla La Mancha está imputado o investigado por un supuesto caso de corrupción, al igual que el exgerente de Aguirre en Madrid, con la particularidad de que José Ángel Cañas continúa en el cargo y gozando de la confianza de Cospedal, mientras que Beltrán, involucrado en el uso de las tarjetas opacas de Caja Madrid, fue destituido, y por el que ahora la secretaria general, ante la alucinación general de la 1ª planta de Génova, se rasga las vestiduras porque ha sido contratado por el PP madrileño para otras tareas administrativas. De ahí que en la 1ª planta de Génova no entiendan que en las Cortes de Castilla La Mancha no se haya constituido una comisión de investigación para aclarar la mordida de los 200.000 euros. “¿A qué espera Page y sus socios de Podemos?”, concretan las fuentes, para seguidamente precisar: “si Ciudadanos estuvieran en el Parlamento manchego ya se habría constituido una comisión de investigación, como ha pasado en Madrid”, dicen. Y no están equivocados, puesto que la supuesta mordida no sólo afectó a las arcas municipales de Toledo, también permitió a Cospedal jugar con ventaja en las elecciones autonómicas de 2007, aunque, eso sí, perdió frente al socialista José María Barreda. Hay caso.