Bien es verdad que abajo a la izquierda, pero una foto de Iñaki Urdangarín apretando en un gesto de ansiedad sus labios uno contra otro, se abre hueco en la portada del New York Times de hoy bajo el título "A Royal Scandal in Spain". Un título que en la versión del mismo artículo que también publica el International Herald Tribune aún es más agria "A Royal mess in Spain", donde la palabra escándalo se cambia por 'lío' o 'desastre'.

En el texto, un pormenorizado relato de 'la historia',  se cuentan los esfuerzos de la familia real por separarse de Urdangarín desde el estallido del escándalo. "Oficialmente, el palacio ha insistido -se lee en el trabajo, firmado por su corresponsal Doreen Carvajal- en que el rey no sabía nada sobre las actividades de la fundación de Mr. Urdangarín, que ha proclamado su inocencia. Públicamente se mantiene que Juan Carlos ordenó a su yerno que abandonara la fundación en 2006, un año antes de que surgieran los dudosos acuerdos financieros".

Noticia de la portada del del N.Y.T. sobre Urdangarín y 'sus negocios'



Los emails muestran que el rey supervisaba sus asuntos
Pero la periodista informa entonces sobre los correos electrónicos que el socio de Urdangarín, Diego Torres, aportó la semana pasada al juez y escribe que "a pesar de la insistencia del palacio en que el rey tenía poco que ver con (los negocios) de su yerno, los emails muestran que el rey supervisaba sus asuntos". Y aún más, desvela que su periódico ha tenido acceso a algunos de estos correos, hasta ahora no publicados.

La información de estos correos es en parte similar a la conocida, pero sí que aportan nueva luz sobre las actuaciones de la Casa Real una vez Juan Carlos presionó a Urdangarín para que dejara 'sus mediaciones'. "Los emails obtenidos por The Times -se lee- sugieren que las preocupaciones sobre el potencial daño (que el asunto) podría hacer al palacio no son nuevo. Algunos muestran los esfuerzos de palacio por alejar a Mr. Urdangarín de la fundación de deportes, buscándole un nuevo trabajo a través de una cadena de contactos en 2004, dos años antes de que se tuviera conocimiento público (de las actividades del duque)".

El rey pide para Urdangarín un trabajo en deportes con una multinacional o una fundación
En ese punto es donde aparece Corinna Sayn-Wittgenstein, la 'amiga' del rey, y el New York Times da a conocer un email que le habría enviado el propio Urdangarín en inglés a 'la princesa' y en el que se lee: "Estamos padeciendo la creciente aparición de notas de prensa, no siempre muy precisas sobre nuestras vidas profesionales y privadas".  

Corinna, dice el New York Times, habría recibido entonces de Juan Carlos la tarea de encontrar un nuevo trabajo para su yerno "preferiblemente algo en el campo de los deportes y con una multinacional o una fundación". Como fuente de esta información, el periódico norteamericano cita a alguien "cercano a la búsqueda" y que les habría hablado pidiendo que se reserve su anonimato "por miedo a represalias".

Portada del N.Y.Times de este viernes



"Le envío este curriculum que el rey pidió"
Los emails, desvela también el diario neoyorquino, muestran también como el jefe de gabinete del rey, Alberto Aza, "mantuvo una supervisión cercana de estos esfuerzos. La búsqueda de trabajo se inició en Junio de 2004, cuando una secretaria envió un currículum, junto a una nota personal del duque, a la señora Sayn-Wittgenstein". Una nota en la que, según el Times, se leía: "Le envío este curriculum que su majestad, Juan Carlos I, rey de España, pidió. Espero recibir noticias positivas suyas pronto".

El largo reportaje de la corresponsal del diario neoyorquino, especula más adelante con los comportamientos de la Casa Real. "Más allá de que Mr. Urdangarín haya violado alguna ley, el escándalo ha desvelado las formas en las que los miembros de la realeza utilizan sus conexiones para buscar puestos altamente remunerados y acuerdos de negocios que les permitan mantener una forma de vida que sobrepasa los ingresos con los que los contribuyentes españoles les pagan por sus apariciones personales, como los 260.000 euros que la reina y otras mujeres de la realeza comparten este año".