José Luis Ulibarri ha vuelto a recibir una reprimenda judicial. El empresario que apareciese en el sumario del caso Gürtel como "ejemplo" del modus operandi de la trampa corrupta, y por lo que está imputado, ha visto como hasta el Tribunal Supremo rechaza sus intentos de perseguir a un concejal del PSOE en Ponferrada (León) -su principal feudo de negocio- por calificarle en una rueda de prensa como "dios concesional del Ayuntamiento" (Consulte la sentencia). Es la tercera vez que Ulibarri fracasa en su intento y el Supremo, además de defender el derecho a la libertad de expresión del edil frente al honor del empresario, le ha condenado a pagar las costas del proceso y de los dos anteriores juicios, en Ponferrada y en la Audiencia Provincial de León.

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha aceptado como buena la anterior sentencia de la Audiencia Provincial, que defendía que "es necesaria y deseable la crítica política" y que las afirmaciones del concejal, Javier Campos, "no se tratan en modo alguno de meros insultos u ofensas sino que obedecen a la finalidad de crítica razonable de un servicio público y enriquece el debate político pero sin que alcancen a menoscabar el derecho al honor".

"Dios concesional"
Ulibarri había denunciado a Campos por una rueda de prensa convocada para criticar que el empresario no pagaba a los trabajadores del servicio público de transportes de Ponferrada, que está en sus manos. En dicha comparecencia, Campos le calificó de "dios concesional" y "músculo financiero" del Ayuntamiento gobernado por el PP, además de asegurar que "se ha beneficiado de concursos ilícitos" o que "está detrás del servicio de aguas".

120.000 euros de indemnización
El empresario reclamaba a Campos que le pagase 120.000 euros por haber vulnerado su honor  y que se le condenase en costas. Sin embargo, el Supremo no sólo rechaza las peticiones de Ulibarri, sino que le condena a pagar las costas de este proceso y las dos los dos anteriores.

El Méndez Pozo de León
Ulibarri, además de tener la mención especial en el sumario del caso Gürtel, es uno de los empresarios estrella del PP en la provincia de León y en buena parte de la Comunidad Autónoma. Al igual que el polémico Méndez Pozo, que ha vuelto a la actualidad por las obras del Gamonal, Ulibarri extiende sus tentáculos al campo mediático y es dueño del Diario de León. De hecho, él y Méndez Pozo son socios a partes iguales en la Televisión de Castilla y León, una cadena semipública que financia la Junta.