El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha arremetido contra los líderes del Partido Popular  y Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, calificándolos de “hipócritas” por su postura belicista respecto al conflicto en Irán, mientras ignoran el impacto económico que la guerra tiene en los hogares españoles.

Sánchez ha pronunciado estas críticas durante un acto del PSOE en Soria, acompañado del candidato del partido a la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez, y de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, de cara a las elecciones autonómicas del próximo 15 de marzo.

Feijóo no va a pagar ni el gas ni la calefacción de los hogares de Soria, ni Abascal va a pagar la gasolina de los tractores en León, Zamora o Palencia, pero ambos apoyan la guerra de Trump en Irán. Son unos hipócritas, porque es muy fácil ser belicoso a costa del bolsillo de los demás”, ha afirmado el presidente, subrayando el contraste entre la retórica beligerante de ambos líderes y la realidad económica que enfrentan los ciudadanos.

Sánchez ha insistido en que la alianza con países como Estados Unidos no implica “darle la razón y decirle siempre amén”, en referencia a lo que considera la posición sumisa del PP y Vox en política exterior. “Confunden soberanía con servilismo”, ha añadido, criticando que prioricen la guerra sobre la protección del bienestar económico de los españoles.

El socialista ha recordado además conflictos pasados para criticar la postura de la oposición. “Aquella guerra se prolongó durante ocho años y dejó más de 300.000 muertos, en su mayoría civiles, mujeres y niñas que vieron truncado su futuro”, ha afirmado. A su juicio, los mismos dirigentes que en su día apoyaron aquel conflicto pese al rechazo de gran parte de la sociedad española “son los que ahora vuelven a respaldar la guerra en Irán”. “Eso demuestra que no han aprendido nada y que vuelven a equivocarse”, ha añadido.

El presidente ha sostenido que la posición de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal no solo va en contra del Ejecutivo, sino también de los intereses de España. Según explicó, el Gobierno ha decidido situarse del lado del derecho internacional y de la paz. “Elegimos la fuerza de la ley porque beneficia a todos; la ley del más fuerte solo beneficia a unos pocos”, defendió.

En esa línea, Sánchez ha asegurado que España está reforzando su prestigio internacional al mantener una posición clara contra la guerra. También ha rechazado que el país esté aislado por oponerse al conflicto. “No estamos solos, al contrario: fuimos de los primeros en alzar la voz y cada vez más gobiernos se están posicionando contra esta guerra. Los que acabarán solos serán quienes defienden lo indefendible”, ha afirmado.

El jefe del Ejecutivo ha insistido en que la paz es una condición imprescindible para la estabilidad económica y social. “Sin paz no hay prosperidad. Decir no a la guerra es decir sí a nuestras empresas, a nuestros trabajadores, a nuestros autónomos y a nuestro campo”, ha señalado, subrayando que esa posición no solo cuenta con el respaldo de los votantes progresistas, sino también de sectores conservadores de la sociedad.

El mensaje del presidente se enmarca en la campaña electoral de Castilla y León, donde el PSOE busca movilizar al electorado frente a un PP que, según Sánchez, ha intentado atraer a los votantes más conservadores a través de discursos belicistas y nacionalistas, sin considerar el efecto directo de las políticas internacionales sobre la vida cotidiana de los ciudadanos.

El "superhéroe de la democracia"

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha reivindicado la figura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que ha definido como el "superhéroe de la democracia, de la paz, de la dignidad, de los derechos y del feminismo", al tiempo que ha remarcado el "no a la guerra" de España en relación con el conflicto de Irán. Durante su discurso, la titular de Igualdad ha asegurado que el "70 por ciento de la ciudadanía española no quiere la guerra", para después destacar que "en el mundo quieren a Sánchez porque representa la dignidad humana, la democracia, la paz y la civilización", y por esa razón los socialistas dicen que "España no quiere guerra", lo que ha sido recibido por el auditorio al grito al unísono de '¡No a la guerra!'.

"Hoy afortunadamente Pedro Sánchez gobierna y esa es la gran diferencia con el pasado, que gobernamos los socialistas. Esa es la gran diferencia con ese pasado que no queremos volver a vivir", ha sentenciado, al tiempo que ha criticado que el "pasado en Castilla y León ha sido ya demasiado largo e intenso".

A este respecto, ha expresado  que el pasado en esta Comunidad y en España "es conocido perfectamente", para recordar a renglón seguido cuando en 2003 el "trío de las Azores metió a España en una guerra injusta en Irak, basada en bulos y en mentiras, que llevó a este país al sufrimiento, al dolor y a la muerte de compatriotas en forma de atentados terroristas que luego intentaron tapar y no pudieron".

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