Pedro Sánchez juega la carta de los datos económicos y de empleo para enarbolar su gestión antes de las vacaciones. El presidente del Gobierno ha resumido en el balance del curso político "la agenda de sentido común" del Ejecutivo, de la que ha destacado el crecimiento económico, amparado especialmente en las medidas para responder a la guerra en Oriente Próximo y la comparación a nivel europeo, y los datos de afiliación a la Seguridad Social y ocupación.
"Hay algunos que pueden dar por descontado, después de ocho años, esta forma de actuar", ha señalado. El socialista ha desgranado la acción del Gobierno en el habitual balance, 'Cumpliendo', desde el Palacio de La Moncloa. Antes, Sánchez ha anunciado la declaración de zona catastrófica las arrasadas por la grave oleada de incendios, y ha actualizado los datos tras la última reunión del comité de crisis.
Tras esto, el presidente ha abordado el balance del curso, en el que, como se esperaba, se ha centrado sobre todo en la economía, presumiendo del bajo precio de la energía en España, la inversión, o las previsiones de crecimiento; y también ha contrastado los datos con los que encontró en 2018, cuando relegó en Moncloa a Mariano Rajoy. "Veníamos de una década de recortes", ha recordado. Sánchez ha recordado que, durante la crisis, el PP congeló pensiones, recortó el Estado del bienestar, e hizo aumentar la desigualdad. "Eso en 2018 acabó", asegura.
En conjunto, el líder del Ejecutivo ha resumido en la aprobación de "26 normas en rango de ley" en lo que va de año su acción legislativa. "Más de un tercio del total" sacadas adelante desde 2023, que cifra en más de 70.
Sánchez saca pecho de las ayudas por las guerras
Entre los frentes que sostienen su discurso, Sánchez ha destacado el paquete de medidas para responder a las consecuencias económicas de la guerra en Irán. "Hemos tomado decisiones valientes", asegura, que han permitido que España tenga la electricidad más barata de las grandes economías europeas, con un precio medio del megavatio hora de 45 euros, frente a los más de 100 de algunos países, como Italia. "Han respondido a lo urgente sin abandonar lo importante", ha señalado sobre sus medidas, de las que ha recordado que, a principio del verano, se ha aprobado un segundo paquete.
En ese mismo sentido, el presidente ha recordado otras crisis anteriores a las que se ha enfrentado desde su llegada a La Moncloa, como la guerra de Ucrania o la pandemia de Covid; y también se ha contrapuesto por ello al Gobierno anterior. "¿Cómo hubieran respondido ellos? La respuesta es clara". Entre los ejemplos de lo que ha calificado como "activismo neoliberal de un Ejecutivo" ha destacado el 'impuesto al Sol' aprobado por el PP, y derogado en esta legislatura por el Ejecutivo socialista.
Un símbolo de la importancia por lo económico del balance ha sido que, a Sánchez, le han acompañado sus ministros más económicos -y vicepresidentes-, Carlos Cuerpo -Economía y Comercio- y Yolanda Díaz -Trabajo y Economía Social-; y la portavoz del Gobierno y titular de Seguridad Social, Elma Saiz; presentes en el acto junto a la vicepresidenta Sara Aagesen y el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños.
Justo este martes se han conocido los datos de la Encuesta de Población Activa, que el presidente ha destacado porque, por primera vez desde 2008, la tasa de paro baja del 10%. En torno al crecimiento, el presidente ha destacado que España lleva "casi tres años siendo la gran economía de Europa que más crece", y ha anunciado que "pronto" habrá un nuevo desembolso de fondos europeos, que suman ya 100.000 millones de euros en nuestro país.
Lo que no es la economía
Fuera del terreno económico, el balance del curso de Sánchez ha dado algunas pinceladas en algunas cuestiones. Por ejemplo la sanidad, en la que el Gobierno avanza hacia una descentralización que incluye, por ejemplo, la localización de la sede de la Agencia Nacional de Salud en Zaragoza. También ha hablado de la educación, en la que ha destacado que el área que dirige Milagros Tolón ha alcanzado un "récord en becas".
Resulta llamativo que el asunto con el que suele hacer bandera el Gobierno, la vivienda, ha ocupado un lugar reducido en el discurso de Sánchez, de algo más de una hora y media. El Consejo de Ministros pretendía cerrar el curso con un macro decreto, que incluyera de nuevo la prórroga de los alquileres, pero se ha tenido que posponer a la vuelta de vacaciones por la falta de apoyos parlamentarios. Por ello, Sánchez se ha limitado a recordar medidas pasadas como la Ley de Vivienda, en la que ha dado evidencias para pedir a las comunidades autónomas gobernadas por el PP "que dejen a un lado el secarismo".
"La vivienda debe ser un derecho para todos, y no un negocio para unos pocos", ha señalado. El presidente también ha recordado el reciente Plan Estatal de Vivienda, con 7.000 millones de euros para que las autonomías construyan casas de titularidad pública. Entre los últimos asuntos tratados está la relación del Gobierno con Cataluña, en la que ha recordado que la sentencia del TJUE sobre la amnistía demuestra que "fue una decisión valiente y necesaria"; y la política exterior, en la que recupera su 'No a la guerra' y defiende que "España defiende lo que, por desgracia, era la norma hasta hace muy poco".
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