Ciudadanos contra el cementerio nuclear Ciudadanos contra el cementerio nuclear



El partido de Albert Rivera alberga cierta esperanza de conseguir un diputado por Castilla-La Mancha en las próximas elecciones generales de otoño. Sin embargo, Ciudadanos ha eludido hasta ahora un tema de vital importancia política para la región como es la ubicación del basurero nuclear en la localidad conquense de Villar de Cañas, que hasta la fecha solo cuenta con el apoyo del PP (sobre todo del ministro Soria y de la “ex” Cospedal) y de la secretaria del ayuntamiento manchego, Carmen Barco, con la que volveremos más adelante, además de una plataforma ciudadana, que ha logrado el “récord” Guinness de 900 adhesiones en el portal de Change.org, y cómo no, con las empresas pendientes de repartirse un pastel de 1.200 millones de euros. El resto, todos los partidos políticos, asociaciones de vecinos, sindicatos, organizaciones sociales, patronales regionales…se muestran inequívocamente en contra de esta instalación porque entienden que solo beneficiará a unos cuantos y perjudicará al resto de la comarca. Razones no les faltan, porque de otra forma no se entendería que todos los gobiernos, absolutamente todos los ejecutivos autonómicos, rechazaran en su momento albergar el almacén de residuos radiactivos (ATC) que la expresidenta María Dolores Cospedal acogió en su regazo manchego a cambio de mantenerse al frente de la secretaría general y de controlar la millonaria inversión, cuya fiscalización ha perdido por razones obvias de reparto de poder.

“Te gusta la ATC, y lo sabes”
ATCEl caso es que el pasado mes de marzo las principales fuerzas políticas de Castilla-La Mancha (PSOE, IU, Podemos, UPyD, Equo y PCAS) que concurrirán a las elecciones autonómicas del 24 de mayo firmaron un documento por el que se comprometían a paralizar la construcción del citado basurero nuclear. El texto aprobado comprometía a los partidos a que, tras las elecciones, desde el gobierno o desde la oposición, realizasen “todos los pasos legales posibles” para impedir este despropósito. Dicho y hecho, porque una vez alcanzada por el PSOE la presidencia del Gobierno castellano-manchego, su presidente, Emiliano García-Page, ha iniciado todos los trámites que por ahora han logrado paralizar las obras de este polémico silo, con el consiguiente enfado de La Moncloa, que a punto está de declarar persona non grato al líder socialista. ¿Dónde estaba en ese momento y dónde está ahora Ciudadanos? Sabemos que antes de las elecciones (así les fue), como bien recogieron las redes sociales (la ilustración de Julio Iglesias dice todo), el partido de Rivera se negó a firmar el documento suscrito por el resto de partidos. Y ahora lo que no sabemos es la postura definitiva del catalán en este delicado tema, que, eso sí, tiene dividido al partido, según los testimonios recogidos por ELPLURAL.COM.

IU obligará a C’s a retratarse
Pero tanta ambigüedad mostrada por Ciudadanos en este preocupante tema no cabe a partir de este mes de septiembre en los principales ayuntamientos de Castilla-La Mancha donde C’s tiene representación municipal y con su apoyo directo o indirecto permiten gobiernos de derechas, como es el caso de Guadalajara, Albacete o Cuenca, ya que IU le obligará a retratarse con la presentación de mociones (en el ayuntamiento conquense ya la ha registrado) contrarias a la instalación del ATC en Villar de Cañas. Para la coalición de izquierdas “el rechazo a la instalación en la provincia es patente, ya que no existe consenso social para la instalación de esta infraestructura”, que además “cuenta con los informes contrarios de casi todos los estudios geológicos que se han hecho en la zona”. ¿Qué harán ahora los 13 concejales de los cinco ayuntamientos capitalinos? Podrán abstenerse en Toledo y Ciudad Real porque su voto no es decisivo, pero en Albacete, Guadalajara y sobre todo Cuenca, que con su apoyo gobierna en los tres el PP, deberán dar la cara sí o sí. Es cuestión de días ver al partido de Rivera saltando por los aires en Castilla-La Mancha a costa del basurero, a no ser que el líder carismático, dueño y señor de la formación, cambie de opinión y se haga ecologista de la noche a la mañana.

El PP y los puestos de trabajo…
Conocemos todos los argumentos políticos por los que las formaciones se muestran a favor o en contra de esta instalación, pero lo más chocante de las propuestas son las razones esgrimidas por el PP, que dice no entender “cómo hay partidos que se oponen a que una zona muy castigada como es esa pueda desarrollarse y crear empleo”. Pero lo que no dice el partido de la gaviota es que esos “famosos” puestos de trabajo supondrán para el pueblo apenas 35 empleos, al margen de la mano de obra durante la construcción de las instalaciones. En este sentido, el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, reconocía la pasada semana “que poner un ATC a un coste de 1.200 millones de euros para generar 70 puestos de trabajo estables, la mitad para ingenieros especializados de Madrid, no es la solución”, al mismo tiempo que advertía que “aquí se han hecho las cosas de manera muy chapucera y cuando se vean las auditorías de lo que se ha gastado Enresa antes de que tenga la autorización definitiva, entenderán porqué lo estoy diciendo”. Más aún, García-Page alertaba del “despilfarro” y del “sobrecoste” de 300 millones de euros que supondría situar el Almacén Temporal Centralizado (ATC) en la localidad conquense, cuyos suelos son "malos" para albergar una infraestructura de esas características.

Carmen Barco y el alcalde de Villar de Cañas (tercera y segundo por la izquierda), en la sesión que fue reelegida presidenta del Colegio de Secretarios (Foto cedida por La Tribuna) Carmen Barco y el alcalde de Villar de Cañas (tercera y segundo por la izquierda), en la sesión que fue reelegida presidenta del Colegio de Secretarios (Foto cedida por La Tribuna)



…Y su gran defensora, Carmen Barco…
Y después de todos los informes adversos, salvo el de Consejo de Seguridad Nacional (Cristina Narbona votó en contra), que ocultó a sus consejeros un informe emitido por geólogos contra la ubicación del almacén; y tras iniciar los estudios de idoneidad dos años después de elegir el emplazamiento (la casa por el tejado) que a nadie satisface, salvo al alcalde del PP de Villar de Cañas, aparece la sombra alargada de la secretaria del ayuntamiento, Carmen Barco, como principal defensora del basurero nuclear, rompiendo las normas deontológicas que rigen su profesión de mera notaria e implicándose de lleno para que el ATC llegara al pueblo. No solo eso, en un pleno llamó “panda de manipuladores ignorantes”  a los concejales del PSOE que pedían explicaciones al alcalde, al que Barco hizo callar en varias ocasiones (minuto 2:05-3:20) ¿Y quién es esta mujer, que no ha sido elegida democráticamente por los ciudadanos de Villar de Cañas, para decidir los designios de un pueblo? Sabemos que dimitió de la presidencia del Colegio Oficial de Secretarios, Interventores y Tesoreros de la Administración Local en la provincia de Cuenca a raíz del escándalo protagonizado en el pleno, como recoge el video, para prestarse meses después al mismo cargo y salir reelegida. Y sabemos que es una pro nuclear convencida que, incluso, ofreció una conferencia (ver documento) en el Foro Nuclear en 2012 en nombre del alcalde como si la localidad no tuviera otros tres concejales más del PP.

Cospedal ya no pinta nada, o casi nada
Al menos el alcalde de Villar de Cañas, pequeño empresario al que en principio podría beneficiar la ATC, cuenta con el apoyo de su secretaria, porque la otra secretaria, esta vez general del PP, María Dolores Cospedal, después de conceder decenas de millones de euros a sus empresarios de cabecera para acondicionar los accesos al cementerio nuclear, y tras ver cómo su hombre el Enresa tenía que abandonar la presidencia por asuntos turbios de gestión, se encuentra relegada y alejada de cualquier toma de decisión sobre el ATC, ya que su actual rol de “ex” de casi todo le impide estar en el núcleo duro ypor lo tanto, alejada del pastel inversor del que llegó a ser única dueña y señora.