Mariano Rajoy, en estado puro del personaje tópico que se ha creado a sí mismo, ha hecho unas 'no declaraciones' en los pasillos del Congreso que 'anuncian' una posible doble crisis de Gobierno y de estructuras en el PP. La fórmula que ha utilizado esta vez cuando le han preguntado por posibles cambios tras los resultados de su partido el pasado domingo, después de un silencio largo incluso para él, han sido: "En el partido iremos tomando las decisiones más oportunas y convenientes para presentarnos de la mejor forma posible a las elecciones generales".



Y después de ha 'rematado' con la explicación más en línea "Tancre-doy": "de todas formas, los cambios se anuncian una vez que se han producido".

Lo más increíble es que hacía poco más de 30 horas, tras la reunión de su cúpula directiva, y en la sede de Génova, 13, después de declararse vencedor de las elecciones municipales y autonómicas, y culpar de los malos resultados a tener que gobernar una crisis, el mismo personaje había negado y negado cualquier posibilidad de cambio: "No tengo previsto ningún cambio. No me parece que el problema venga de cambiar o de dejar de cambiar. No tengo intención".

¿Por qué este cambio que da a intuir? En medio de las dos declaraciones la cascada de dimisiones de los presidentes autonómicos, con especial mención de la del castellano leonés Herrera pidiéndole que se mirara al espejo... Así es que crisis de Gobierno y partido para los próximos días.., o no, como diría el mismo Rajoy.