El Partido Popular (PP) y Vox se han lanzado abiertamente a pronosticar una “ingeniería electoral y una alteración de los censos”, en el caso de los de Alberto Núñez Feijóo, y un “pucherazo electoral”, desde la formación de Santiago Abascal, en los próximos comicios generales. Una estrategia trumpista que ya ha sido utiliza anteriormente por Génova 13 y por la ultraderecha que, si posteriormente la cita con las urnas les es favorable, se difumina y cae en el olvido, pero en el que apoyarse si los números no salen al tándem extremista, como sucediera en 2023.

Ambos partidos, que ahora se pelean por ver quién lanzó antes el bulo que ataca directamente a la democracia, están mezclando deliberadamente varias leyes para acusar al Gobierno de coalición de estar preparando un amaño electoral. Por un lado, PP y Vox señalan la regularización extraordinaria de migrantes, asegurando que todas aquellas personas que accedan a dicho trámite podrán votar. Esto es directamente mentira, dado que tan solo se concede permiso de residencia y de trabajo, pero no se obtiene derecho a voto, ni siquiera en las elecciones municipales.

Esta estrategia ya fue utilizada en su momento por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y la presidenta de Extremadura, María Guardiola, pero ambas callaron cuando se alzaron con la victoria en las urnas. Además de ser falso, dado que no se obtiene el derecho a voto, parte de la premisa falaz de que toda persona migrante elegiría una papeleta de izquierdas, algo no sustentado en ningún hecho. Aún así, Feijóo y Abascal insisten en las tesis del amaño o alteración electoral.

Además, para complicar la comprensión ciudadana han decidido mezclar la regularización con la ley de Nietos, una disposición contemplada en la ley de Memoria Democrática de 2022, que permite a los nietos e hijos de los exiliados políticos del franquismo, que tuvieron que huir para no ser ajusticiados por la dictadura, acceder a la nacionalidad española. Una actuación que Feijóo lleva pidiendo décadas para los gallegos residentes en Latinoamérica, que volvió a solicitar para el conjunto de “descendientes españoles” hace cuatro años, pero que ahora achaca a una alteración electoral.

El gallego, que se vio envuelto en acusaciones de amaño electoral con este tipo de votos cuando concurría a la Xunta de Galicia, asegura que Pedro Sánchez está intentando nacionalizar a “2,5 millones de personas en un año y medio” para realizar “una modificación sustancial del censo electoral” porque “las encuestas le dicen que va a perder las elecciones”. Es más, el líder del PP va más allá acusa al presidente del Gobierno de “fabricar” millones de votantes, volviendo a dar por sentado que se decantarían por el PSOE.

Ingeniería electoral”, lo llama Feijóo, quien no se atreve a calificarlo como “pucherazo”, postura que si que encarna Vox. “Un golpe de Estado a cámara lenta”, ha acusado el secretario general del partido en el Congreso, José María Figaredo, que extiende la acusación a los inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA). La ultraderecha reclama impedir votar por correo a los españoles residentes en el extranjero, sumando una tercera variable al bulo sobre el amaño electoral y mezclándola también con la ley de Nietos.

Vox apunta que el Gobierno está dejando “en manos de autoridades extranjeras gran parte del proceso de nacionalización e incorporación al censo”, algo que es mentira, pues la última palabra recae sobre funcionarios españoles. “Si logran sacar adelante todo el procedimiento podrán más que duplicar el actual CERA y parece que lo están haciendo”, ha insistido Figaredo, convencido de que los socialistas están “tratando de dirigir el voto”.

La estrategia de PP y Vox es clara. Ambas formaciones se están preparando ante una posible derrota electoral, deslizando que no reconocerían el resultado, y a la par azuzando a un electorado al que intentan confundir entremezclando normas antiguas contra las que no habían protestado anteriormente y sumando otras que ni siquiera afecta en el voto. Todo siguiendo la estrategia trumpista de cuestionar la labor institucional, como ya han hecho anteriormente con otro bulos (voto por correo o procedimiento de recuento) y otras personalidades españolas, siempre de la derecha política.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora