En los consecutivos meses de desavenencias políticas y negociaciones que aún no han llegado a buen puerto, el calendario apremia, más aún con las próximas elecciones de Andalucía marcando el paso. El Partido Popular y Vox están obligados a entenderse, al menos con mayor presión en las comunidades autónomas, donde el auge de la ultraderecha se ha hecho más evidente en las últimas citas en las urnas, formación de la que los populares, como primera fuerza política en todas ellas, necesita para formalizar gobierno en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
Entre las críticas vertidas en las últimas semanas entre Génova y Bambú, destacando escenarios de incluso repeticiones electorales si el horizonte de acuerdo no llega a alcanzarse, las aguas parecen haberse calmado y tomado otra dirección argumental, al menos en lo que respecta al PP.
La directriz de que los de Alberto Núñez Feijóo harán “todo lo posible” porque María Guardiola, Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco formen sus respectivos gobiernos, ha pasado en estos últimos días por rebajar el tono con la formación de Santiago Abascal y focalizarse en los pactos que estén por llegar. Mientras, a la contra, la ultraderecha sí que continúa vertiendo duras críticas mientras hacen frente a una acuciada crisis interna.
El PP confía en pactos y descarta entrar a la batalla crítica
Distintas voces de Génova han esgrimido esta semana una postura de entendimiento para materializar la respuesta política en Aragón, Extremadura y Castilla y León tras la cita en las urnas, aun estando marcadas por la investidura fallida de Guardiola al no contar con el apoyo de Vox. En este sentido, por un lado, la portavoz del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz, ha dicho que su formación confía en cerrar pronto los pactos de Gobierno con Vox, llegando a señalar que no creen que los de Abascal “quieran repeticiones electorales”.
“Siempre dije y sigo manteniendo que habrá gobiernos. No creo que Vox quiera repeticiones electorales porque eso es ir en contra de lo que piden los votantes de centroderecha de este partido”, ha declarado, preguntada por los próximos comicios andaluces. En estos términos, ha advertido que los plazos para formar Ejecutivos en Extremadura y Aragón incluso se acaban antes del 17 de mayo, la fecha escogida para Andalucía, y es por ello que ha señalado que Vox no tendría tiempo para que “lo bloqueen”. Los próximos 3 y 4 de mayo expira el plazo para que tanto la extremeña Guardiola y el aragonés Azcón puedan ser investidos presidentes porque, en caso contrario, se disolverán las Cortes y habrá nuevas elecciones en esos territorios.
En estos términos, Muñoz ha advertido, en clara alusión a Vox, que por encima de los intereses de ambos partidos, “está España”, por lo que les ha instado a “no bloquear” el futuro de estas comunidades autónomas.
En la misma dirección se ha postulado este martes el propio Núñez Feijóo, quien ha garantizado que el PP hará “todo lo posible” por formalizar gobiernos en los territorios aún pendientes tras los comicios y que, para esta tarea, no utilizará “los problemas internos de Vox para sembrar más inestabilidad en la política ni interrumpir la posibilidad de cambio” en España.
Así las cosas, en clara alusión a Abascal, el líder de Génova ha dejado en claro que “no va a provocar” a su homólogo en la ultraderecha al no considerar esta estrategia “responsable”, según ha desgranado en una entrevista concedida a Antena 3. “Mi objetivo es dar estabilidad a cinco millones de españoles. (…) No voy a entrar en ninguna provocación por parte de nadie. Y yo lamento que haya otros partidos que sí lo hagan. Yo no lo voy a hacer”, ha enfatizado ante las críticas vertidas de Vox contra el PP.
Al ser preguntado por el estado actual de las negociaciones, en el caso más urgente, el de Extremadura, donde Guardiola falló en su primera investidura, Feijóo ha lamentado que no ve “razonable” que aún no se haya formado Ejecutivo, pero que las conversaciones están “muy adelantadas”. En lo que concierne a Castilla y León, ha aplaudido que esta misma semana Mañueco abrirá la ronda de contactos parlamentarios.
Asimismo, y sobre la intención de Abascal de entrar en estos gobiernos, Feijóo ha señalado que podrán hacerlo “si lo considera oportuno y no como reacción al presidente del PP, porque eso no sería muy responsable”: “Vox entrará en los gobiernos si Vox considera que debe de entrar, no por lo que diga yo, sino por lo que sea bueno para la comunidad autónoma”, ha ahondado.
Así, con el calendario a contrarreloj en Extremadura y Aragón, el líder del PP ha reiterado que el escenario sin consenso aboca de nuevo a repetición electoral, pero que su partido está enfrascado en “la estabilidad” de estos territorios para que este hipotético marco no llegue a darse.
Mismas posturas se deslizaron este lunes en la rueda de prensa semanal desde Génova, donde la vicesecretaria de Regeneración Institucional, Cuca Gamarra, reiteró que el PP no está centrado en “hablar de Vox” y sus disputas internas, sino en hablar “con” ellos por los pactos territoriales pendientes, apostando así por trabajar “con discreción, tranquilidad y lealtad”.
Abascal confronta con Génova
En las últimas semanas, en el lado opuesto, Abascal y voces de peso en Vox han vertido sendas críticas sobre el PP, desde cuestionar el liderazgo de Feijóo hasta por la metódica en clave de oposición que realizan hacia el Gobierno de Pedro Sánchez. Pero no ha sido hasta la entrevista concedida este fin de semana al diario ABC donde el líder ultraderechista se ha dirigido frontalmente a Feijóo y el “nerviosismo” que percibe en las filas de Génova.
Abascal acusó al PP de estar “más empeñado en perjudicar a Vox que en ganar al PSOE”, señalando que los de Feijóo han vuelto “por sus fueros, su nerviosismo, no soportan un Vox fuerte y no aceptan la realidad de que la sociología electoral ha cambiado en España”, lo que ha sentenciado como una actitud “letal”.
En estos términos, señalizó la “incapacidad” del PP de Feijóo por “destruir la alternativa a Sánchez”: “Demonizar a Vox con el mismo argumentario de la izquierda o hacer campañas sucias pueden debilitarnos”, reiteró, por lo que invitó al líder conservador, de nuevo, a presentar una moción de censura contra el presidente del Gobierno y alejarse de “la guerra sucia” contra Vox.
“No pueden contar eso. No porque yo no quiera o no esté dispuesto. Nosotros tenemos claro quién es el único partido con el que podemos entendernos. Pero el PP no. Estoy convencido de que Feijóo todavía aspira a algún tipo de pacto con el Partido Socialista o lo que quede de él”, reprochó.
En cuanto a las negociaciones en curso en Extremadura, Aragón y Castilla y León, Abascal señaló que estas deben avanzar “sin interferencias, filtraciones interesadas ni mentiras”, reprochando la creación de un “relato político” fabricado por el PP. No obstante, mandó un mensaje de claridad a Génova reiterando su intención de sí entrar en los gobiernos.