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La Policía Nacional, en coordinación con la Policía Municipal de Madrid, ha desalojado la acampada de la Puerta de Sol en la madrugada de este martes. Los acampados por el derecho a la vivienda se han visto sorprendidos por agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) antes del amanecer, quienes han expulsado a más de 300 personas y han dejado paso a los servicios municipales, que han arrojado las pertenencias de los allí congregados a grandes contenedores. La actuación, además, se ha salado con dos detenidos por desobediencia y resistencia a la autoridad.
El operativo, según la Delegación de Gobierno, ha estado conformado por 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Policía Municipal, que hacen un total de 400 uniformados, además de bomberos y servicios sociales. Apenas queda ya rastro de los centenares de tiendas de campaña que copaban la céntrica plaza de la capital, ni de los toldos, mesas informativas y demás infraestructura que ha dado cobijo y sostén a los activistas que llevaban más de un mes acampados. Un final para un acontecimiento histórico que los allí presentes aseguran que ha sido violento.
Nos han recluido y nos han gaseado con gas pimienta para sacarnos a la fuerza
“La acampada de sol ha sido desalojada esta madrugada mediante una intervención policial violenta, realizada por antidisturbios bajo las órdenes de la Delegación de Gobierno, dirigida por el PSOE”, ha comunicado la cuenta oficial de la movilización. “Durante el operativo, varias compañeras han resultado heridas como consecuencia de los golpes y el uso de gas pimienta”, han denunciado los organizadores. “En estos momentos estamos trabajando para comprobar el estado y la integridad de todas las compañeras", concluye el comunicado emitido por los acampados.
Más allá del comunicado oficial, los testimonios no han tardado en llegar. “Nos han recluido y nos han gaseado con gas pimienta para sacarnos a la fuerza”, ha explicado Juan Luis Sánchez, portavoz y presente en la acampada. “Me han quitado a la fuerza mi teléfono móvil, que no tenían derecho a requisarme”, ha detallado sobre su caso particular. “Ha habido determinados agentes que han sido muy violentos, tanto física como verbalmente”, ha añadido, asegurando que “los policías no estaban identificados”.
La Delegación de Gobierno de Madrid, por su parte, justifica el desalojo aludiendo a que este es “una medida de último recurso” que se ha adoptado tras un "proceso de actuación gradual" y niega la violencia policial. "Tras el desalojo llevado a cabo durante la pasada noche por la Policía Nacional, en coordinación con la Policía Municipal de Madrid, la Delegación del Gobierno de España en Madrid informa de que esta intervención culmina un proceso de actuación gradual desarrollado desde el inicio de la acampada, el 26 de septiembre”, trasladan.
La institución liderada por Pilar Trinidad, sustituta de Francisco Martín, quien dimitiera la pasada semana, defiende la actuación policial porque considera que se ha producido un “cambio de las circunstancias y naturaleza de la acampada”. Delegación de Gobierno se apoya en que “se han retirado algunas de las organizaciones participantes” y en la presencia de “un gran número de pernoctaciones en el campamento de personas sin hogar, así como otros colectivos vulnerables”. En esta línea, consideran que la protesta había “perdido el objetivo inicial de la misma”.




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