La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ha comparecido, este viernes, en la Comisión de Justicia del Senado a petición del Partido Popular (PP) y ha desplegado una fuerte defensa del Ministerio Público. Entre las acusaciones lanzadas por la oposición contra la institución, a quien insisten en relacionar con el caso Leire, la máxima responsable ha aseverado que “la Fiscalía no se puede entender de ninguna manera vinculada a ninguna trama criminal”.

“Aunque no se haya dicho de una forma directa, se ha insinuado que la Fiscalía pertenece o que puede estar al servicio de una trama criminal. A mí me parece que eso es una falta de respeto absoluto a la institución que represento”, ha insistido Peramato, asegurando que el conjunto de fiscales trabaja diariamente “con rigor, con absoluta imparcialidad, con autonomía y, además, con respeto exclusivo a la legalidad”. En esta línea, ha defendido los nombramientos realizados, puestos en duda también por el PP.

Sobre los nuevos nombres, Peramato ha explicado que busca "consolidar un modelo en el que la independencia del Ministerio Fiscal se articula a través de decisiones fundadas en el mérito, en la capacidad y adecuación al puesto, configurando así una estructura institucional al servicio exclusivo de la ley y ajena a cualquier otra consideración".

Para combatir estas tesis, la máxima dirigente del Ministerio Público ha llamado a "reforzar y fortalecer la confianza interna y también la externa" de la Fiscalía, a través de "consensos" y fortaleciendo la "coherencia en la actuación, garantizando que los criterios jurídicos se aplican, se comparten y se explican con claridad". Sobre su persona, ha dejado claro que "no se puede erigir ni en comentarista ni opinadora de la actuación judicial, pues eso desdibujaría su posición institucional y comprometería los principios de objetividad e imparcialidad que rigen nuestra institución".

Estas aclaraciones han sido realizadas al ser cuestionada su posición tras la caída de su predecesor, cuando llamó a “sanar heridas”. "Lo hice siendo plenamente consciente del contexto en el que esta expresión se insertaba", ha indicado, en referencia a la dimisión de Álvaro García Ortiz, tras ser condenado por el Tribunal Supremo, sin pruebas y aludiendo a “a su entorno”, por destapar el bulo lanzado por Miguel Ángel Rodríguez para salvar a Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.

"Aquellas palabras no pretendían en ningún caso una valoración aislada o descontextualizada, sino que formaron parte de un diagnóstico institucional responsable, acompañada de una llamada expresa al trabajo conjunto, a la lealtad y a la cohesión", ha certificado. En relación con este caso, Peramato ha defendido que el Ministerio Fiscal ha actuado en la causa sobre García Ortiz "exactamente como exige la Constitución”.

Asimismo, ha recordado que la "posición institucional" de la Fiscalía "no es otra que promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la ley". Además, ha reivindicado que la causa se desarrolló "en todo momento con sujeción estricta a los principios de legalidad e imparcialidad".

"La actuación del Ministerio Fiscal en esta causa no ha experimentado variación alguna" desde que llegó al cargo, ha defendido, lo que considera que "evidencia que se ha atendido exclusivamente a criterios jurídicos y objetivos que no han dependido de individualidad, de ninguna voluntad individual de ningún tipo"

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