Los planes del Partido Popular a largo plazo pueden adquirir un camino distinto al que todos pensaban. En las entrañas de Génova se valora la reconstrucción del espacio centro-derecha con Pablo Casado como líder supremo. De hecho, el líder de los populares se plantearía una refundación de su partido para integrar a Ciudadanos, como ya hiciera Fraga con Alianza Popular y UCD.

Según publica El Independiente, el presidente del Partido Popular estaría dispuesto a abordar la refundación de su formación, incluyendo un “cambio de siglas”, para la reunificación del espacio centro derecha. Aprovechando la debilidad de los centristas, Casado quiere aglutinar al espectro diestro bajo una sola bandera, como ya lo estuviera antes de la descomposición del bipartidismo.

Pero los conservadores se encontrarán con una piedra en el camino. Al menos a priori. Inés Arrimadas, quien será con toda posibilidad la sustituta de Albert Rivera, tiene como prioridad preparar a su partido de cara al Congreso del próximo mes de marzo, donde se dirima, por fin, el nombre del próximo guía de unos diezmados liberales.

Arrimadas, en cambio, sí estaría por la labor de concurrir junto al Partido Popular en las próximas elecciones gallegas que tendrán que celebrarse en 2020. La idea de las dos formaciones es trasladar la fórmula de Navarra Suma a Galicia e intentar que se reproduzca con el mismo éxito que en la comunidad foral.

Eso sí, pese a los buenos resultados cosechados en las urnas, la coalición formada por PP y Ciudadanos en Navarra no fue capaz de hacerse con el control del gobierno regional. Socialistas y Geroa Bai alcanzaron un acuerdo para destruir el sueño de la derecha en el que iba a ser su campo de pruebas.

Sin Vox… de momento

El plan del Partido Popular, de momento, no incluye a Vox. Las relaciones entre sendos partidos se han deteriorado tras la constitución de las Cortes. No obstante, a largo plazo, los populares ven a Vox como a Ciudadanos en la actualidad. El partido naranja llegó a amenazar a los conservadores con un sorpasso que nunca llegaría para luego desinflarse hasta la nada.

Según relata El Independiente, fuentes de Génova señalan que el partido ultraderechista quedará reducido a una fuerza parlamentaria que rondaría los “veinte escaños” a medio plazo. Sería en ese momento cuando los conservadores podrían intentar la OPA a Vox, aunque el primer objetivo, obviamente, es Ciudadanos.

Fuentes internas de la formación conservadora argumentan que Vox es “hijo de una situación en el PP” heredada del “marianismo”. Por lo tanto, no se trata de una fuerza “consolidada” si desde Génova “hacemos las cosas bien”. Es más, estas mismas voces genovesas consideran que Casado es el salvador del Partido Popular porque, si no es por él, “Vox nos hubiera sobrepasado”. “Recibió la peor herencia posible”, zanjan.

Ya en 1989, Manuel Fraga comenzó la refundación del espacio centro-derecha absorbiendo al Partido Liberal de José Antonio Segurado, al Partido Demócrata Popular y los resquicios que quedaban de los malheridos centristas de la UCD. Tras ellos, el político gallego se anexionó algunas formaciones regionalistas como Unión Valenciana o Centristas de Galicia. Este es el espejo donde Pablo Casado quiere mirarse para ser el líder del centro-derecha.