Pedro Sánchez vuelve al Congreso de los Diputados. El presidente se ausentó de la última sesión de control al Gobierno por encontrarse en mitad de su viaje a China, que fue la primera parada de la gira de eventos internacionales que ha ocupado su mes de abril. Este miércoles, la oposición volverá a dirigir preguntas al líder del Ejecutivo, ocasión que van a aprovechar para sacarle de su estrategia de dar vuelo a su perfil internacional y reivindicar el papel de España en el tablero mundial.
Los partidos van a sacar a Sánchez de su agenda internacional y a situar el debate en España. Así lo demuestran las preguntas registradas en el orden del día del Pleno, que se reanudará el miércoles a las 9:00 horas para el turno de preguntas al Gobierno. Ante la ausencia del presidente la pasada semana, Alberto Núñez Feijóo decidió mirar desde la barrera como sus diputados de confianza protagonizaban los choques con diferentes ministros. El líder de la oposición observó atentamente las preguntas de su secretario general, Miguel Tellado, o su portavoz parlamentaria Ester Muñoz, a ministros como el de Justicia, Félix Bolaños, o la vicepresidenta Sara Aagesen.
Nuevo cara a cara entre Sánchez y Feijóo
Pero ahora, Sánchez estará presente, por lo que Feijóo ha decidido volver a tomar las riendas y protagonizar un nuevo cara a cara con el presidente. El popular ha decidido, eso sí, utilizar la misma vía de siempre, la de una pregunta abierta y poco concreta, para que en su turno le quepan todos los asuntos de la agenda nacional con los que tratará de atacarle. Sin duda, Feijóo mencionará el procesamiento de Begoña Gómez por parte del juez Peinado, que los satélites mediáticos y judiciales del PP ya se encargan de convertir en una cuestión contra el presidente, o el avance del juicio del caso Koldo en el Tribunal Supremo.
La pregunta que el líder de la oposición ha registrado para Sánchez en el Congreso es: "¿Cree que el Gobierno hace que España funcione?". Habrá que ver cómo se traduce eso en la dialéctica de Feijóo, que acostumbra a convertir sus turnos en la Cámara Baja en una revista de temas incómodos para el presidente, que también lo hace en sus respuestas. Sánchez pondrá al popular frente al espejo de lo que se está conociendo en el juicio al caso Kitchen, que cada vez apunta más al último presidente del Gobierno del PP, Mariano Rajoy.
El Congreso está también a la espera de que empiecen a llegar, de alguna forma, las reformas que el PP necesita conceder a Vox para que la "prioridad nacional", el principio racista que rige su reciente pacto de Gobierno en Extremadura, pueda ser una realidad. La cuestión se colará también en una sesión de control en la que Sánchez va a responder a una cuestión de EH Bildu. Su portavoz, Mertxe Aizpurua le va a preguntar al presidente por "qué medidas pendientes prevé culminar en lo que queda de legislatura".
La otra pregunta a la que se enfrentará el presidente viene de parte de Junts. Los de Puigdemont han protagonizado en la última semana su enésimo choque con el Gobierno, después de que la vicepresidenta Yolanda Díaz les calificara como un partido "clasista" y "racista", al negarse a apoyar el decreto con la congelación de los alquileres que se vota la semana que viene. Su portavoz, Míriam Nogueras, le va a preguntar a Sánchez "qué opinión tiene de la situación política actual en España".
El PP abre la veda con Cuerpo y se enfoca en Bolaños
Más allá del presidente, la sesión de control verá el estreno de Carlos Cuerpo respondiendo a preguntas como vicepresidente primero del Gobierno. El titular de Economía, Comercio y Empresa tampoco estuvo presente en la última sesión de control, la primera desde que heredó el segundo asiento del Ejecutivo de manos de María Jesús Montero.
El PP, que durante el resto de la legislatura había realizado apenas un puñado de preguntas a Cuerpo, abre la veda de ataques al nuevo vicepresidente con dos preguntas en la sesión de este miércoles, ambas de dos perfiles fuertes de Feijóo. La primera de la portavoz Ester Muñoz, que le va a preguntar "por qué se siente indignado", en referencia a lo que dijo el ministro en Onda Cero sobre el caso de José Luis Ábalos y Koldo García. Dijo en 'Más de Uno' que le indignaba la corrupción en el partido de su Gobierno -Cuerpo no es militante socialista-, y que los que la cometen "no pueden quedar impunes".
También se dirigirá al vicepresidente el diputado del PP Juan Bravo, que le preguntará si "va continuar la política económica de su predecesora", Montero, que ocupaba la cartera de Hacienda que ahora ostenta Arcadi España. Cuerpo intervendrá también en dos interpelaciones urgentes: una solicitada por los populares, en la que le pedirán explicaciones sobre "la política económica de este Gobierno y cómo impacta a las familias españolas"; y otra pedida por Cristina Valido, de Coalición Canaria, para responder por "el impacto de la crisis generada por la guerra de Irán en Canarias".
Otro de los grandes protagonistas de la sesión será Félix Bolaños, para el que PP y Vox tienen cinco preguntas. De parte de los ultras, la portavoz Pepa Millán y el diputado Ignacio Gil Lázaro van con dos preguntas genéricas para el ministro, al que preguntan "qué tiene el Gobierno en contra de los españoles" y si va a seguir "burlándose" de ellos.
En el mismo sentido va la pregunta de Miguel Tellado, que le pregunta "dónde está el límite" del Ejecutivo, o la de otra ilustre popular como Cayetana Álvarez de Toledo, que le pregunta por la relación del Gobierno "con dictaduras". La única pregunta del PP a Bolaños que trata sobre su labor es la de la vicesecretaria Cuca Gamarra, que le pregunta si cree que es "un digno ministro de Justicia".
Chipre, la última parada de la gira internacional de Sánchez
El Pleno del Congreso se reúne justo una semana después de que Sánchez fuera recibido por el presidente chino Xi Jinping, junto al que reforzó los lazos estratégicos con el gigante asiático. El fin de semana, el presidente convirtió Barcelona en el epicentro del socialismo como alternativa a la escalada bélica de Donald Trump y Benjamin Netanyahu. El 'No a la guerra' del Gobierno fue el eje central de la primera Cumbre España-Brasil, en el que el presidente ha compartido junto a su homólogo en el país latinoamericano, Lula da Silva, el objetivo de que el progresismo sea la vía contra el declive del derecho internacional. Este fue también el mantra de la Global Progressive Mobilisation, el foro en la Ciudad Condal en el que Sánchez y Lula compartieron escena junto otros líderes progresistas mundiales.
Pero la agenda internacional del presidente no ha terminado todavía. Este martes, ha inaugurado en Madrid la conferencia anual de WindEurope, el foro que reúne a empresas del sector de la energía eólica de todo el planeta, y en el que se ha reunido con el comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen. Allí han estado también la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, titular de Transición Ecológica y Reto Demográfico; y la exiministra de ese ramo y comisaria europea Teresa Ribera.
Y el jueves, Sánchez pone rumbo a Chipre, donde participará en la reunión informal de líderes europeos que tendrá lugar en Nicosia hasta el viernes. Sánchez debatirá junto a otros jefes de Estado y de Gobierno del continente sobre la actualidad internacional, en un lugar con mucho significado: la capital del único país de la Unión Europea involucrado directamente en la guerra en Oriente Próximo. La isla mediterránea, que ocupa la presidencia de turno del Consejo de la UE, fue alcanzada por misiles en los primeros días de conflicto, tras lo que se han producido constantes violaciones de su espacio aéreo que han obligado a cancelar varias reuniones que tenía previsto acoger el país este mes por seguridad.