Nuevo cisma en las negociaciones sobre el decreto de vivienda. Sumar consiguió rascarle al PSOE este texto legal para que se debatiera y tramitara en solitario tras un tenso Consejo de Ministros extraordinario, pero su futuro pende ahora de un hilo después del enfado de Junts ante las más recientes declaraciones de la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. En una entrevista con Onda Cero, la dirigente progresista aseguró que los neoconvergentes "siempre habían sido una formación racista y clasista", unas palabras que, en plenas negociaciones con la formación independentista para conseguir el 'sí' para el decreto, no han sido bien recibidas por Puigdemont y los suyos.
Al ser preguntada por el momento en el que Junts se había convertido en un proyecto racista y clasista, Díaz contestaba que siempre lo habían sido: "Yo sé muy bien quién es Junts, quién es Vox y sé menos ya quién es el Partido Popular", expresaba, añadiendo a su vez que el proyecto del PP es "inexistente" y se encuentra "preso absolutamente de Vox". Unas palabras que encontraban réplica casi instantánea del independentista, en forma de mensaje en su cuenta de X. "El nivel de bajeza moral al que han llegado los que se creen moralmente superiores estremece. [...] La falta de respeto del otro, la falta de rigor, el recurso a la manipulación como hace exactamente Donald Trump, describen perfectamente donde se sitúa hoy esta izquierda desnortada que gobierna el Estado español", argumentaba el neoconvergente, comparando, en un símil con pocos precedentes, a Yolanda Díaz con el republicano estadounidense.
"Las afirmaciones tan contundentes como las que reitera la vicepresidenta española se han de basar en datos y en hechos. Pero no nos conoce, no sabe quién es nuestro votante ni nuestro militante; vive del mito fundacional del españolismo en Cataluña, según el cual todo aquello que es catalán (y catalanohablante) es de derechas, burgués, a menudo especulador y, por descontado, carlista. Aquello de los "señoritos" que con tanta frecuencia alguien se encarga de repetir cínicamente. Y obviamente, como no le gusta lo que votamos y lo que defendemos en el Congreso español, se revuelve insultándonos y no precisamente rebatiéndonos. Que es lo que hacen los populistas", agrega el mensaje del catalán en X, que zanja con un ultimátum no tan velado: "La próxima vez, que pida al PP los votos para ser vicepresidenta y quizá viva mejor". Puigdemont no referencia explícitamente al decreto de vivienda, pero este cisma aleja significativamente a los catalanistas del Gobierno y, con ello, su 'sí' al decreto en cuestión.
El nivell de baixesa moral a què han arribat els qui es creuen moralment superiors fa esgarrifança. La falta de respecte a l'altre, la falta de rigor, el recurs a la manipulació exactament com fa Donald Trump, descriuen perfectament on se situa avui aquesta esquerra desnortada…
— krls.eth / Carles Puigdemont (@KRLS) April 16, 2026
División de opiniones en Sumar
Dentro de Sumar, se conciben las palabras de Yolanda Díaz contra los posconvergentes con diferentes miras. Durante la legislatura, las relaciones con Junts han sido uno de los puntos de mayor fricción debido a la distancia ideológica y a las presiones de los de Puigdemont para que el Ejecutivo haga concesiones para apoyar sus iniciativas. Con el decreto de vivienda sobre la mesa, hay reticencias sobre que las palabras de Díaz hayan llegado en un momento conveniente, del mismo modo que hay perfiles que se adscriben a sus declaraciones y las respaldan abiertamente.
El entendimiento parlamentario entre estas dos formaciones se ha ido por el sumidero tras las declaraciones de la ministra de Trabajo y, desde el jueves, todo se trata de cálculo y balance de daños. Fuentes magentas, con carácter privado, llegan a calificar de "error mayúsculo" sus palabras, en lo que consideran una "salida de tono difícil de justificar". En la misma línea, la líder de los Comunes en el Parlament, Jéssica Albiach, matizaba a Díaz y decía que no cree que los dirigentes de Junts, ni sus votantes y militantes sean racistas, señalando, eso sí, que los posicionamientos de los posconvergentes en inmigración son "preocupantes". En la parte contraria, Díaz recibía esta semana el amparo de la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, quien, también en conversaciones con Onda Cero, aseguraba compartir la reflexión de la vicepresidenta y lamentaba que la respuesta de Junts sea "votar en contra de un real decreto que beneficia a las familias", y de la diputada Tesh Sidi, entrevistada por este medio.
"Yo reafirmo que [Junts] es un partido clasista y racista, lo reafirmo yo también. Pero yo creo que la negociación la tienen que tener con el pueblo catalán y la tienen que tener con los propios sindicatos de vivienda y con la realidad material de la gente. No solamente la tienen con nosotros, sino la tienen que tener con la responsabilidad que tienen con los y las catalanas. Que se dejen de traer debates estériles como el del burka y traigan debates como el de la vivienda. Y ahí se verá en esa votación lo que van a votar. Pero vamos, que ellos llevan boicoteando todas las iniciativas de votar con las derechas españolas desde que iniciaron la legislatura", expresaba Sidi.
La votación del decreto de vivienda, en el aire
Cabe recordar que el decreto anticrisis se votará el próximo 28 de abril. El de vivienda, que pertenecía originalmente al citado al principio de esta línea, sigue sin fecha para su debate parlamentario y el PP, Vox y Junts siguen anclados en el 'no'.
Haciendo un repaso a las recientes relaciones entre el Gobierno y Junts, puede decirse que se encuentran deterioradas desde octubre de 2025, cuando ambas formaciones rompieron sus lazos por, en palabras de los posconvergentes, no cumplir la programática acordada en el pacto de investidura. Desde entonces, no obstante, han apoyado la subida de las pensiones y las ayudas por la guerra, a cambio, eso sí, de que el PSOE votara a favor de la PNL para bajar el IVA a los autónomos.
Sobre la prosperidad del decreto anticrisis, la portavoz parlamentaria de Junts, Miriam Nogueras, despejaba la X y le daba luz verde al asegurar que las rebajas fiscales que el Ejecutivo incluyó en el mismo les habían convencido. el primero de los dos anunciados el viernes que llega a la Cámara Baja, les había convencido. Una programática fiscal más laxa ha sido la moneda de cambio de los de Puigdemont, cuyos votos son fundamentales para el Ejecutivo ante la abstención de Podemos y la incógnita de qué votará el PP.
El segundo decreto, no obstante, está todavía bloqueado, y especialmente tras el último cisma. Junts votará, a todas luces, en contra del segundo decreto -el que incluye medidas de vivienda como la congelación de los alquileres- cuando llegue al Congreso. La vicepresidenta Yolanda Díaz aseguró este lunes que se estirará al máximo que llegue a la Cámara Baja, para tratar de reunir apoyos, y para que el máximo número de inquilinos se beneficie de sus efectos antes de que, como parece que ocurrirá, el decreto decaiga.