En abril de 2009 se produjo un brote de fiebre porcina en un cuartel de Defensa. En concreto, el que hay en el madrileño pueblo de Hoyo de Manzanares. La entonces ministra de Defensa, Carme Chacón, acudió al cuartel la mañana en la que se conoció el brote, y se reunió con los mados militares.

"Muy grave no dar las debidas explicaciones"
Las informaciones de agencia de entonces dicen que Chacón permaneció en el acuartelamiento durante más de tres horas, e incluso almorzó allí. Pero esta información no fue confirmada por el ministerio, que supuestamente quería evitar alarmismos. La ministra socialista pidió que se abriera una investigación para conocer cómo se había producido el brote de gripe A en el acuartelamiento, y que el informe se realizara a través de un oficial del Estado Mayor y no por la cadena de mando del propio centro afectado.



La falta de información fue de inmediato criticada por la oposición. Quién más dura se mostró fue quien entonces era la vicesecretaria de organización del PP, Ana Mato, que calificó de "muy grave" lo sucedido y pidió de inmediato la dimisión de la ministra Chacón: "su obligación es renunciar al cargo si no da las explicaciones suficientes", dijo en un primer momento.

"Un caso de ocultación"
Declaraciones, que según recoge la prensa de entonces, remató en Telemadrid, donde sentenció que "la política es la obligación de intentar impedir que la enfermedad se propague y ellos no lo han hecho. A mí me parece gravísimo y si la ministra no da explicaciones suficientes, debería dimitir".

No fue la única. Su presidente, entonces de partido, ahora de Ejecutivo, Mariano Rajoy, no se quedó detrás: "el Gobierno ha ocultado este caso a los ciudadanos", dijo, antes de concluir que "este caso de ocultación de la realidad se añade a otros similares del Gobierno (Zapatero), como cuando ocultó la crisis económica".