Un documento con propuestas y, al margen, frases como “ya se hacen, pero hay que dar la idea de que se tienen que convocar”. Esa fue la “chuleta” que se coló en el plan del Partido Popular contra los incendios. Un error que el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, no ha dejado pasar la ocasión de subrayar la metedura de pata en su comparecencia de este viernes en la Comisión de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Senado.
“Como el propio texto indica 'algunas de ellas ya sabemos que están en vigor pero las pedimos para que se noten'. Hay una en que no aparece esta observación […] Creo que no es de mala fe, es pura ignorancia”, ha subrayado Planas en la Cámara Alta.
Un intercambio que se produce en un contexto de máxima tensión social y política por los efectos devastadores de los incendios forestales. España atraviesa el peor verano desde que hay registros oficiales: en solo dos semanas se han quemado 362.472 hectáreas, más que en todo 2022, un año que ya estaba catalogado como el más trágico desde 1994. Con miles de explotaciones agrícolas y ganaderas arrasadas, infraestructuras rurales dañadas y familias enteras desplazadas de sus hogares, la gestión de la emergencia se ha convertido en un asunto central en la agenda política.
Sin embargo, más allá de la polémica sobre las “chuletas”, Planas ha tratado de llevar el debate a lo esencial: la lucha contra el fuego. “Estoy sorprendido con la petición de comparecencia porque la prioridad ahora es la extinción de incendios. Solo cuando estén extinguidos podremos hacer una valoración adecuada”, ha señalado, subrayando que su departamento trabaja en coordinación con las comunidades autónomas y los servicios de emergencia.
El ministro aprovechó para remarcar la dimensión emocional de la tragedia, un aspecto que, ha dicho, no puede pasar inadvertido en medio de las cifras. “El daño emocional tiene un complicado reparo. Los que se han visto afectados por la destrucción de la casa y el paisaje en el que nacieron. Esa huella emocional es imborrable y no es compensable por nada. Soy muy consciente como ministro de esto”, ha apuntado.
Planas ha insistido en que la magnitud de los incendios no se puede explicar únicamente por las temperaturas extremas o la escasez de lluvias, sino por un fenómeno estructural vinculado a la crisis climática. “No es como siempre, estamos en una emergencia climática. Por eso el presidente ha tenido una magnífica iniciativa con la propuesta del pacto de Estado”, ha subrayado. “Este no es un fenómeno aislado, pero esto no es un problema de calor o de pluviometría, es un problema de emergencia climática que no se puede negar. La realidad puedes echarla por la puerta que se te mete por la ventana”, ha añadido.
En este sentido, ha defendido la necesidad de alcanzar un acuerdo transversal que trascienda la disputa partidista y permita abordar de manera sostenida la prevención, extinción y recuperación de las zonas afectadas. “Si cada uno hiciera lo que puede un poquito mejor, iría todo mejor”, ha sentenciado.
Planas advierte de un balance de daños “muy superior” al actual
Asimismo, Planas también ha aprovechado la comparecencia para confirmar que Agroseguro ha recibido ya 168 partes por daños causados por los incendios, una cifra “provisional” que, advirtió, será “muy superada” en el balance final. Por ello, ha explicado que aún no es posible cuantificar las ayudas, aunque ha garantizado que el Gobierno responderá a las necesidades de agricultores y ganaderos.
Tal y como ha desgranado el ministro, con los datos actuales, los fuegos han arrasado 362.472 hectáreas, de las cuales 35.421 son agrícolas, y han afectado a 440 términos municipales, con hasta 3.000 explotaciones ganaderas en riesgo. Por el momento, el impacto sobre la cabaña ganadera se considera “limitado”, con 526 animales muertos, aunque Planas ha destacado la pérdida de una explotación avícola en Ourense con 19.000 aves calcinadas. La principal preocupación está en la ganadería extensiva, debido a la destrucción de pastos.
El ministro ha mostrado además su inquietud por los viñedos de Ourense (Monterrei y Valdeorras) y de Castilla y León, en plena vendimia, que podrían sufrir daños tanto en la cosecha como en la maduración de la uva. También se han visto perjudicados olivares, almendros y, en menor medida, cítricos y la apicultura, aunque hasta ahora no se han detectado daños en infraestructuras de regadío.
Con todo, Planas ha subrayado que el Ejecutivo ha desplegado un operativo “sin precedentes en la historia de España” para responder a una situación “absolutamente extraordinaria”. En paralelo, ha defendido la importancia del seguro agrario, dotado este año con 315 millones de euros, y de las ayudas de la PAC como herramientas fundamentales de cobertura. “Quiero transmitir la disposición del Gobierno de responder a aquellos que se ven afectados. Este no es un fenómeno aislado, no es un problema de calor, ni un problema solo de pluviometría, es un problema de cambio climático, de emergencia climática, y negar la realidad no sirve de nada", ha zanjado.