“A Cospedal ya no la creen los periodistas de ABC ni de La Razón”. Con esta contundencia se expresaba de “forma traicionera y anónima” un líder del PP en declaraciones a ELPLURAL.COM acerca de la “patética” rueda de prensa ofrecida este lunes por la secretaria general en la sede “popular” de la calle Génova. Y es que María Dolores Cospedal sabía, “porque estaba advertida”, de que iba directa al “matadero” de la corrupción. Todas las preguntas, incluidas las de los citados rotativos cercanos a la órbita “popular”, han girado en torno a los escándalos corruptos que un día sí y otro también salpican al Partido Popular, cuajado “de cobardes”, según la todavía “número dos” de Rajoy, que se escudan en el anonimato para criticarla, cuando en realidad “hemos hecho todo lo que podíamos” contra la corrupción, ha sentenciado.

“No podemos meter a la gente en la cárcel”
No ha convencido a nadie, y mucho menos cuando ha asegurado: “nosotros (PP) no podemos meter a la gente en la cárcel”. Es verdad, pero sí puede suspender temporalmente de militancia, apartar del partido, expulsar, sancionar o abrir expediente informativo o disciplinario a los tres imputados castellano-manchegos que al igual que la alcaldesa de Alicante, que ha logrado hacerse en la mañana de este lunes la foto con el Rey, campan a sus anchas sabiendo que están bajo la protección de María Dolores Cospedal, que insistía en defender su trabajo al frente de la formación conservadora, señalando que siempre ha “reaccionado como tenía que reaccionar", por ejemplo suspendiendo “muy rápido” de militancia a varios de sus miembros, y que sean jueces, fiscales y policías quienes investiguen los casos en los tribunales. Y en eso están, investigando a sus allegados, imputados todos por el juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz.



PRIMER IMPUTADO: Su gerente
“¿Si de verdad ha hecho todo lo que podía hacer, por qué, entonces, mantiene en su puesto a José Ángel Cañas?”, reconocen a este periódico fuentes socialistas, que dicen no entender cómo el todavía gerente del Partido Popular de Castilla-La Mancha continúa repartiendo, fiscalizando e interviniendo los dineros del PP en esta comunidad, cuando “todos sabemos” fue el firmante del recibí de la mordida de los 200.000 euros que supuestamente sirvió para financiar la campaña electoral de Cospedal en 2007, y cuya investigación sigue en la actualidad el juez Ruz antes de enviar el caso como pieza separada al Tribunal Superior de Justicia de la región (TSJCM). Es militante, con ordeno y mando en plaza dineraria, además de mantener un par de reuniones mensuales con Cospedal y con su “número dos”, Vicente Tirado, también en el disparadero corruptor.



SEGUNDO IMPUTADO: Su extesorero
Pero la protección de Cospedal no se queda en amparar a su gerente, a quien Luis Bárcenas señala como receptor de la mordida, además de catalogarlo como “tonto” por decir que firmó sin saber lo que firmaba. No, la secretaria general del PP se ha preocupado, y mucho, de salvaguardar de las críticas a su extesorero y vicealcalde del Ayuntamiento de Toledo, Lamberto García Pineda, que desde el principio estuvo en todo el proceso mediante el cual se concedió a la empresa Sacyr la recogida de basuras (y nunca mejor dicho) de Toledo a cambio de una mordida denunciada en sede judicial por Bárcenas. Continúa afiliado al PP toledano sin que nadie se atreva a cuestionarlo, a pesar de estar imputado por supuesta corrupción.



TERCER IMPUTADO: Su exalcalde
Suma y sigue. El titular del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional ha visto claro, después de recibir sendos informes de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal  de la Policía (UDEF) y de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), donde se avalan la mayoría de los supuestos, ha decidido también imputar al exalcalde del PP de Toledo en 2007, José Manuel Molina, último firmante de la concesión del servicio de recogidas de basura por un importe cercano a los 70 millones de euros. Al igual que sus dos compañeros procesados, continúa blandiendo su carné del PP, a pesar de su conocida enemistad con Cospedal, máxime si cuenta, como cuenta, con el apoyo explícito del presidente provincial toledano de la formación conservadora, el pluriempleado Arturo García-Tizón, quien ha anunciado que no va a “proponer ni siquiera la apertura de un expediente disciplinario sin saber qué es exactamente lo que puede haber de verdad sobre la imputación que Bárcenas ha hecho”, olvidando que los delincuentes no imputan, sino que son los jueces los que toman esa decisión; en el caso que nos ocupa es el magistrado Ruz, que ha llamado a Molina a declarar como imputado el próximo 24 de noviembre.

CONSECUENCIAS: “Cospedal trae nubarrones de corrupción”
Queda demostrado, pues, que no ha hecho “todo lo que podíamos”. Así, al menos, lo cree también el portavoz del Grupo Socialista en las Cortes castellano-manchegas, José Luis Martínez Guijarro, que este lunes criticaba que “cada vez que salta un escándalo a nivel nacional, comprobamos que se ramifica a Castilla-La Mancha y anda Cospedal de por medio; empieza a ser preocupante que Cospedal traiga los nubarrones de la corrupción a la región”, a la vez que lamentaba que “por octava vez”, la Mesa de las Cortes haya impedido con la mayoría del PP calificar la petición de que Cospedal se explique en relación con la citada mordida de 200.000 euros.