La investigación del caso Gürtel ha demostrado que los tentáculos de la trama alcanzaron a un número elevado de políticos del Partido Popular y a empresas en los que se apoyaron para conseguir contratos públicos. Algunas de esas empresas han seguido campeando por las administraciones públicas, como es el caso de la firma Trasgos, que en 2012, mucho tiempo después de estallar el caso Gürtel, seguía facturando al Ayuntamiento de Valencia, que preside Rita Barberá.

Contratos sin concurso público
Trasgos se encargó de realizar y montar para el Ayuntamiento de Valencia de uno de los grandes eventos de la ciudad, la Japan Week en noviembre de 2012. La Alcaldía de Barberá le adjudicó varios contratos sin que mediaran concursos públicos, a través de la fragmentación de facturas para no superar el mínimo que obliga a ellos.

Los interrogatorios del juez Ceres
Las adjudicaciones han salido a flote en los interrogatorios realizados por el juez que instruye el caso Gürtel en Valencia, José Ceres. En esos testimonios se ha podido conocer que Trasgos fue una de las empresas que trabajó con la trama Gürtel para conseguir la adjudicación multimillonaria de la visita del Papa a la ciudad en 2006, que superó los siete millones de euros, según documentación a la que ha tenido acceso El Mundo.

Reuniones en Trasgos de Correa y Crespo
Una de las personas interrogadas por el juez, Juan José Rincón, extrabajador de Orange Market –la filial de la trama Gürtel en Valencia- declaró que Francisco Correa y Pablo Crespo, los cabecillas, se reunían en la sede de Trasgos con los responsables de esta firma, lo que evidencia su estrecha relación con la Gürtel.

El entorno de Cotino facilitó la alianza
Trasgos habría trabajado codo a codo con la Gürtel de cara a la visita del Papa, tras una recomendación de Miquel Domínguez, actual concejal en Valencia, y del comisionado de la Fundación V Encuentro, Enrique Pérez Boada, ambos próximos a Juan Cotino, presidente de las Cortes Valencianas y el hombre que habría movido todos los hilos de la organización de aquel evento. Tanto Miquel Domínguez como Boada, exedil en esa ciudad y exdirector del Instituto de Finanzas, adjudicaron contratos a Trasgos.

El logo de la visita del Papa, seis meses antes de la adjudicación
La empresa Trasgos, dirigida por los empresarios Vicente Montesinos y Antonio Puig diseñaron el logotipo de la visita de Benedicto XVI a Valencia y se habrían entregado a la Gürtel seis meses antes de que Radio Televisión Valenciana adjudicara el contrato de las pantallas gigantes, que fueron colocadas por la ciudad para dar seguimiento al Papa durante su visita.

La reunión entre Trasgos y la Gürtel en noviembre de 2005
Según la investigación del caso Gürtel en Valencia, hubo una reunión, en noviembre de 2005, entre los empresarios de Trasgos con Álvaro Pérez (El Bigotes), Blanco Balín (blanqueador del dinero de la Gürtel), Francisco Correa y Pablo Crespo, para construir la estructura societaria con la que competirían para hacerse con los contratos de la visita del Papa. El Tribunal valenciano investiga si Trasgos conocía el fraude que planeaban los cabecillas de la Gürtel y si participaron de sus planes.