El Grupo socialista en el Parlamento Europeo está estudiando si jurídicamente existe un régimen de incompatibilidades que impida el nombramiento de Miguel Arias Cañete como comisario de Energía, dados sus intereses empresariales en el sector petrolero: posee una golosa cartera de acciones en la Petrolífera Ducor y en Petrologis. La elección del sexagenario popular ha sido un escándalo que no sólo denuncian los socialistas, también las ONG ecologistas. El nombramiento tendrá que ser validado aún por el voto de los parlamentarios europeos. No es la única traba para Cañete, en tela de juicio también por su postura machista. Curiosamente, -ironía del destino- si resulta designado, tendrá que rendir cuentas a tres mujeres.

Las organizaciones ecologistas han puesto el grito en el cielo; además, de llamar la atención sobre la gestión de Cañete como ministro de Medio Ambiente, con la Ley de Costas y su intento de “relegar a un segundo orden” el problema del calentamiento global, Greenpeace y Ecologistas en Acción consideran que el político popular antepondrá los intereses de las grandes empresas energéticas a los de los ciudadanos.

Las "conexiones" de Cañete con la industria petrolera
En un comunicado, Greenpeace denuncia las "conexiones con la industria petrolera" de Arias Cañete, de las que ha informado ELPLURAL.COM en anteriores informaciones. Según esta organización, Arias Cañete tendrá difícil “demostrar que es el nombre adecuado” para comisario de Energía: “deberá resolver sus conflictos de interés y mejorar su historial medioambiental como ministro", afirma la nota de prensa.

El exdirector de Greenpeace Juan López de Uralde, actualmente líder de Equo, lo resumía así:

 


Un comisario de las energías sucias
En el mismo sentido, Ecologistas en Acción, califica a Cañete de "comisario a favor de las energías sucias” y recuera que fue "el ministro de un Gobierno que obstaculiza las energías renovables, apuesta por el fracking y las prospecciones, permite las arenas bituminosas y defiende intereses de grandes petroleras", por lo que descarta que sea capaz de “promover una política sostenible".

Sus carteras de acciones
Como ya informó ELPLURAL.COM en 2013, Arias Cañete tiene intereses personales en los grupos empresariales que operan como gasolineras flotantes en la Bahía de Gibraltar. El Grupo socialista lo denunció en varias ocasiones en el Parlamento en la etapa de Cañete como ministro de Medio Ambiente.

Arias Cañete cuenta con una cartera de 85.509 acciones en la compañía Petrolífera Ducar S.L. y también cuenta con participaciones en Petrologis Canarias S.L, según reconoció el entonces ministro en agosto de 2013, en una comparecencia ante la Comisión parlamentaria de Medio Ambiente, a petición del Grupo socialista. Fue presidente de Petrolífera Ducar, pero un mes después de ser nombrado ministro, dejó el cargo y se lo “pasó” a su cuñado Miguel Domecq Solís, como adelantó ELPLURAL.COM.

El Grupo Socialista estudia si hay incompatibilidad jurídica
La portavoz socialista en el Parlamento Europeo, Iratxe García, ha dicho que su Grupo está “mirando si jurídicamente existe un régimen de incompatibilidades” que impide el nombramiento de Arias Cañete. En cuanto al aspecto ético, la socialista lo tiene claro: “quien tiene que defender intereses generales no puede defender también los particulares”.

El otro escollo, su machismo expreso
Los intereses empresariales de Arias Cañete son el argumento de más peso contra su elección para el cargo de comisario de Cambio Climático y Energía, pero no el único. Este miércoles, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, tuvo que responder a las preguntas de los medios de si los comentarios machistas del exministro español tras el debate que mantuvo con la socialista Elena Valenciano no le inhabilita para ser comisario. El luxemburgués dijo esperar que el político español deje claro en su primera intervención en el Parlamento que no es lo que le achacan.

Tres jefas, como medicina
Curiosamente, ironía del destino, Arias Cañete, tendrá como ‘jefa’ a la eslovena Alenka Bratusek, que será vicepresidenta para la Unión Energética, a la que tendrá que someter cualquier iniciativa para su aprobación. También tendrá por encima a dos vicepresidentas, la búlghara Kristalina Georgieva y la italiana Federica Mogherini. Y por el momento el propio Juncker ha dejado claras las reglas del juego: “No incluiré una iniciativa en la agenda del colegio de comisarios si no lo recomienda uno de los vicepresidentes”. En lo que afecta a Arias Cañete, -y pareciera un castigo- ‘vicepresidentas’.