La conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM), mayoritaria en el sector, se ha posicionado junto al juez José Castro, instructor del caso Nóos que imputó a la infanta Cristina, al expresar su preocupación por “los ataques personales” contra magistrados. Su crítica llega después de las denuncias de otras asociaciones del sector: Jueces para la Democracia y la Francisco de Vitoria, tras el último escrito presentado por el fiscal Pedro Horrach en el que éste aseguraba que el magistrado se apoyó en “teorías conspiratorias” para imputar a la hija del Rey de un delito fiscal y otro de blanqueo.

Los jueces piden "respeto personal"
Sin mencionar explícitamente al juez Castro, la Asociación de la Magistratura (APM) ha pedido “respeto personal” para los jueces que sufren “ataques”.

La denuncia de la Francisco de Vitoria
La Asociación Francisco de Vitoria denunció “la grosera campaña de desprestigio” contra el juez Castro, y califica de “expresiones impertinentes y ofensivas” y “acusaciones muy graves” las vertidas por el fiscal Horrach en su escrito contra la instrucción del magistrado.

Jueces para la Democracia, también junto al juez
Jueces para la Democracia, por su parte, denunció las presiones de todo tipo y seguimientos personales padecidos por el juez. En un comunicado, recogido por ELPLURAL.COM, esta asociación de jueces afirmó que estas circunstancias son especialmente negativas para la actuación de una justicia independiente.

“El juez instructor ha sufrido presiones de todo tipo, seguimientos personales y también el desprestigio continuado de diversos medios de comunicación”, señaló Jueces para la Democracia, que destacó que “a pesar de ello, Castro ha llevado a cabo un esfuerzo profesional considerable para impulsar una causa muy compleja, en la que se investigan supuestos delitos de blanqueo de capitales, delito fiscal, tráfico de influencias y delitos societarios”.