El expresidente de la Asamblea de Madrid, y diputado regional del PP, Ignacio Echeverría, dio positivo en el control de alcoholemia, una tasa de 0,64 milímetros de alcohol, tras sufrir un accidente en la A-6 el pasado lunes. La oposición exige su dimisión y pide explicaciones a Cristina Cifuentes, pero la presidenta está más ocupada en los Presupuestos que se votan este jueves en la Asamblea, para cuya aprobación necesita del voto de Echeverría.

Una infracción administrativa
La tasa legal es de 0,25 y a partir de 0,60 es delito, pero Tráfico sólo le imputa una infracción administrativa al justificar que puede existir un margen de error en este tipo de exámenes.

Echeverría triplicó la tasa de alcoholemia cuando provocó un accidente de circulación en la A-6. Los hechos se produjeron cuando el vehículo que conducía el político colisionó contra otro, a la altura del kilómetro 39, sentido salida. Al parecer, Echeverría trató de frenar, pero terminó golpeando al vehículo que tenía delante, cuya conductora resultó ilesa. Él resultó herido de carácter leve y fue trasladado al Hospital de Villalba para ser valorado.

Sin su voto, Cifuentes estaría en minoría
José Ignacio Echeverría está hoy en la votación de los Presupuestos de la Comunidad de Madrid, en medio de críticas de la oposición, según adelanta El Confidencial. Cifuentes necesita su voto para sacar adelante sus Presupuestos. Si no, se quedaría en minoría frente al PSOE y Podemos, aún con el apoyo de Ciudadanos.

El consejero del metrobús
Echeverría es recordado por su metedura de pata cuando era consejero de Transportes e Infraestructuras con Aguirre, en 2011. Entonces, durante la sesión de control al Gobierno regional para intentar burlarse de un diputado socialista que habló de "metrobús" afirmó que esa modalidad  "no existe". "¿Pero qué titulo utiliza usted para coger el transporte público? Yo creo que no lo utiliza nunca, porque el metrobús yo creo que no existe, y entonces, si usted tiene el título del metrobús, ¡pues nos vamos todos!, que no existe", afirmó el entonces consejero en tono de burla.