El verano permitió que pasara prácticamente desapercibida una noticia judicial de calado: Fernando Benzo, miembro de una familia de larga tradición en el PP, fue llamado a declarar como imputado por el titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Castellón. Un magistrado que investiga las irregularidades en torno a la construcción del Centro de Convenciones de Castellón.., otra de las muchas obras de Calatrava en la comunidad valenciana. Pero esta no es una imputación más: Benzo ocupa en estos momentos el tercer escalón de poder en Educación, Cultura y Deporte, como subsecretario del ministerio. La imputación, que se sepa, no ha merecido hasta el momento ningún comentario, ni mucho menos alguna decisión, por parte del ministro, José Ignacio Wert.



El 'cobrador' de Calatrava
La implicación en este caso de Benzo -hijo del ex Consejero Nacional del Movimiento y procurador en Cortes y después diputado de UCD, del mismo nombre- le pone, sin embargo, en una situación muy comprometida. Según Izquierda Unida en Valencia, el actual subsecretario de Educación, Cultura y  Deporte era el hombre que dirigía el despacho de Calatrava, con una ocupación fundamental, presuntamente: encargarse de que los pagos, aún inflaccionados, se realizaran sin demasiadas preguntas.

Es lo que decían, al menos, los denunciantes, Esquerra Unida del País Valenciá, que acusa a Benzo de ser el interlocutor directo del despacho del arquitecto con la Generalitat gracias a sus contactos con el PP. Según ellos, la correspondencia entre la Sociedad de Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPCTV) y el despacho de Calatrava muestran como los técnicos mostraban su sorpresa por cómo se disparaban los costes de la obra, el Centro de Convenciones de Castellón, sin que se consultara a la Administración valenciana.

De hecho, los costes se llegaron a triplicar sobre lo inicialmente previsto en un contrato que ya nacía 'viciado', porque lejos de penalizar el sobrecoste, incluía cláusulas que venían a asegurar al despacho del arquitecto que cobraría más si la obra se encarecía. Calatrava cobró al final 2,7 millones de euros, y eso sólo por el proyecto de la obra.

Fernando Benzo, protegido de Aznar, de Oreja..., de Wert. Foto EFE



Entre el PP queda el juego
La implicación del PP en este tejemaneje, según los denunciantes, la deja clara que al frente de la oficina de Calatrava se hayan ido sucediendo los altos cargos 'populares'. Benzo, durante los gobiernos de José María Aznar fue consejero de Cooperación Internacional del Ministerio de Justicia, asesor del Ministro de Interior, director del Gabinete del Secretario de Estado de Seguridad, director general de la Sociedad Estatal de Equipamientos e Instituciones Penitenciarias..., y cuando dejó el puesto con Calatrava, lo recuperó Jaime Mayor Oreja como Director Gerente de la Fundación de Víctimas del Terrorismo. Pero es que además, Benzo 'heredó' el puesto junto a Calatrava de Fernando Villalonga, que también fue Conseller valenciano y secretario de Estado con el PP.

Benzo fue imputado junto a Eusebio Monzó, secretario autonómico de Hacienda y Presupuestos  de la Consellería de Hacienda. Ambos pidieron al juez que sobreseyera las actuaciones contra ellos, pero el juez ha decidio, por contra, mantenerles imputados. El gobierno valenciano ha cesado a Monzó. Pero Wert sigue en silencio.., y mantiene en su puesto a su subsecretario imputado. La regeneración democrática debe ser otra cosa.