La Infanta Cristina ha reconocido que incurrió en gastos cuyas facturas y tickets le han sido mostrados por el juez Castro, pero ha asegurado desconocer que éstos fueran sufragados de forma directa por Aizoon, la sociedad cuya titularidad comparte con su marido, Iñaki Urdangarin. La hija menor del Rey ha reconocido que sabía que su padre le había pedido a Iñaki Urdangarin en 2006 que abandonara sus negocios.

Atribuye a esus escoltas algunos de sus gastos
Durante  la declaración, que duró más de seis horas, el juez se ha mostrado insistente en sus preguntas respecto a las facturas y  tickets, como los relativos al pago de gasolina, de los que la infanta ha manifestado que eran sus escoltas quienes cargaban estos gastos y que, por tanto, desconocía si éstos corrían o no cargo de Aizoon.

Dice que no sabía que hiciera algo irregular
En relación con la tarjeta Visa que ella disponía de Aizoon, la infanta Cristina ha reconocido que la utilizó pero sin que este hecho supusiera para ella algo irregular, según han precisado fuentes presenciales de la comparecencia citadas por Europa Press. En concreto, entre los datos arrojados a lo largo de la instrucción de la causa por parte de la Agencia Tributaria consta el importe de hasta 698.824 euros que los Duques destinaron desde su sociedad a gastos estrictamente particulares.

La defensa basada en la teoría del amor
Los dos abogados de la acusación, Virginia López (por Manos Limpias) y Manuel Delgado (del Foro Cívico de Julio Anguita), denunciaron al término de la sesión matinal del interrogatorio de la Infanta Cristina, que está utilizando continuamente la "teoría del amor", para usar a su esposo Iñaki Urdangarin como cortafuegos. Asimismo, Delgado ha avanzado que en el futuro del proceso van a solicitar un nuevo peritaje tributario para "que quede claro que las facturas falsas, son falsas".

No sabía que en su casa había una empresa
El letrado indicó que la Infanta había respondido al juez Castro, que ni siquiera "sabía que en su casa había una empresa", en referencia a Aizoon, la sociedad patrimonial que compartía al 50 por ciento con Urdangarin, y que según el juez era usada como pantalla fiscal para repartir beneficios y tributar lo menos posible a Hacienda. El domicilio de la empresa era el palacete de Pedralbes de Barcelona donde vivía la pareja y sus hijos. Como se sabe, la firma de la Infanta aparece en el contrato de alquiler del palacete a Aizoon. Sobre esto, sin embargo, ha respondido, "con síntomas de flaqueza", según las citadas fuentes,  que "no sabe por qué firmó el contrato" .

Evasivas
Según el abogado de Foro Cívico, la declaración ha sido "muy exigente", aunque ha lamentado que la hija del Rey haya respondido siempre "con evasivas", lo que, en su opinión, "evidencia el absurdo que se está viviendo". En  su opinión se está intentando "salvar a la Infanta a toda costa, aunque se tenga que sacrificar a otro", ha aseverado al explicar que Urdangarin podría servir de "cortafuegos".

El 90% de las respuestas
Delgado ha desvelado que la Infanta ha pasado "malos momentos" durante su declaración, pese, según reconoce, "haber tenido una preparación bastante importante". La hija del Rey se ha limitado en decir "no sabe no contesta" y "tenía toda la confianza en mi marido", y que esas han sido "el 90 por ciento de las respuestas".

Casi se desmorona cuando se menciona "un préstamo del Rey"
Cuando el juez ha tocado asuntos relacionados con un "préstamo del Rey", la infanta casi se desmorona y cuando se ha tratado que la hija del Rey pudiera haber sido utilizada como "escudo fiscal", también ha flaqueado. Muchas de las preguntas han sido contestadas con un "no sabe, no contesta" y porque ha repetido en varias ocasiones que "confiaba plenamente en su marido".

No sabe nada de los contratos públicos a Nóos
La Infanta ha respondido durante el interrogatorio del juez José Castro que desconocía que los empleados domésticos que trabajaban en su casa habían sido contratados a través de Aizoon, la empresa patrimonial que la Infanta compartía al 50 por ciento con Iñaki Urdagarín.

La Infanta se ha desvinculado totalmente de la gestión tanto de Noos, que recibió casi 6 millones de euros de las Administraciones balear y valenciana, como de Aizoon, la empresa patrimonial de la pareja a la que iban a parar una parte de los beneficios de la primera, pese que era una sociedad sin ánimo de lucro.

Sabía que el Rey pidió a Urdangarin dejar sus negocios
La hija del Rey ha reconocido durante el interrogatorio que sabía que su padre le había pedido a Iñaki Urdangarin en 2006 que dejara los negocios relacionados con Noos. Según el testimonio de la Infanta, la petición se la habría hecho directamente el monarca al Duque de Palma. Noos fue creada en el año 2003 y cobró un total de 5,9 millones de las administraciones de Baleares y la Comunidad Valenciana.