El Ayuntamiento de Madrid ha concedido a lo largo de su historia una de sus máximas distinciones protocolarias, la Llave de Oro de la ciudad, a una larga lista de líderes internacionales. Entre los galardonados figuran nombres tan dispares como el líder libio Muamar al Gadafi (2007); el último presidente de la RDA alemana, Erich Honecker (1988); el presidente chino Xi Jinping (2018); el Papa Benedicto XVI como jefe de Estado del Vaticano (2011) , así como dirigentes democráticos como el presidente boliviano Evo Morales (2009); el presidente de Colombia, Gustavo Petro (2023); el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in (2021). También la han recibido mandatarios estadounidenses como Gerald Ford (1975) y Richard Nixon (1970), el israelí Shimon Peres (2013) o el rumano Nicolae Ceaucescu (1979).
Sin embargo, pese a su relevancia simbólica, este reconocimiento dista de ser exclusivo. De hecho, solo en una ocasión el Consistorio ha solicitado la devolución de la Llave de Oro: al presidente ruso Vladimir Putin, tras la invasión de Ucrania en 2022. Putin la había recibido en 2006 de manos del entonces alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, en agradecimiento al apoyo ruso tras los atentados del 11-M.
La última en sumarse a esta lista ha sido la líder opositora venezolana María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025, quien recibió este viernes la distinción de manos del alcalde José Luis Martínez-Almeida. La decisión ha generado críticas desde la izquierda por no tratarse de una jefa de Estado. El regidor defendió la concesión alegando su compromiso con los derechos humanos y recordó precedentes similares, como los de Naruhito - entonces príncipe heredero - o Carlos III, cuando aún era príncipe.
El caso venezolano no es nuevo en este reconocimiento municipal. En 2020, el Ayuntamiento entregó la Llave de Oro a Juan Guaidó, al que Almeida definió como un “luchador de las libertades y la democracia”. Más recientemente, en 2025, se planteó concedérsela también a Edmundo González, iniciativa respaldada por el PP y Vox.
El regidor justificaba el reconocimiento en el compromiso de María Corina Machado "con los derechos humanos, con la democracia, por haber puesto en peligro su vida y su integridad física siendo un símbolo universal". A eso ha sumado que el Reglamento municipal "establece que se le entregará a todos los jefes de Estado que visiten Madrid en visita oficial, no se dice a quién no se le entregará".
Sin precedentes
La retirada de la Llave a Putin marcó un precedente inédito. La medida fue impulsada en el Pleno municipal a propuesta de Más Madrid, en el marco de un paquete de apoyo a Ucrania. Vox se quedó solo en su rechazo a la retirada de la Llave de Oro a Putin. Fue en el Pleno de marzo de 2022, ya con el Gobierno de coalición Almeida-Villacís. La iniciativa partió de Más Madrid e incluía hasta quince medidas de apoyo al pueblo ucraniano. La portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, reclamaba "más patriotismo europeo" y cargaba contra el "régimen autocrático de Putin, criminal y corrupto, que no soporta el pluralismo, que ataca la modernidad, la libertad y la igualdad".
El debate sobre este galardón ha continuado en los últimos años. En 2025, Vox intentó sin éxito retirar también la distinción al presidente colombiano Gustavo Petro por sus críticas al pasado colonial español, aunque la propuesta fue rechazada por la izquierda y el PP optó por la abstención
Con Feijóo y Abascal si, con Sánchez no
La líder opositora venezolana María Corina Machado visitó este viernes la capital española en una gira marcada por reconocimientos institucionales. Durante su estancia en Madrid, recibió de manos del Ayuntamiento la Llave de Oro de la ciudad.
Machado, que también pasó por las sedes del Partido Popular y de la Fundación Disenso vinculada a Vox, agradeció el reconocimiento con un discurso centrado en la situación de Venezuela y en los últimos años de la oposición democrática. Sin embargo, la visita de María Corina Machado a España ha estado especialmente condicionada por su negativa a reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Desde La Moncloa se le ofreció un encuentro institucional durante su estancia en Madrid, pero la dirigente venezolana declinó la invitación al considerar que “no era oportuno” en este momento