La imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el marco del caso Plus Ultra, no queda exenta de polémica y está dando de qué hablar también entre los expertos jurídicos. Así, son varias las voces que cuentan con sobrada trayectoria en el ámbito de la jurisprudencia las que lamentan que se trata de un nuevo ejemplo de lawfare.
De este modo, las sospechas de “cacería” van más allá del Gobierno de España, el PSOE, el entorno del que fuera antecesor de Pedro Sánchez u otros políticos y expolíticos y quedan avaladas por personas que conocen a la perfección el funcionamiento del sistema judicial de nuestro país. Uno de esos nombres a los que respalda toda una vida dedicada a la Justicia es el de Ramiro García de Dios, magistrado durante más de tres décadas y miembro en la actualidad de Juezas y Jueces para la Democracia.
Corto, al pie y en tono contundente, repite precisamente el término “cacería” en declaraciones a ElPlural.com preguntado sobre el último señalamiento a una persona muy cercana al actual responsable de Moncloa. “(Esta cacería) tiene distintos elementos de apoyo, distintos fusileros”, emite aportando nombres propios, como el de José Luis Calama, el juez que ha imputado a Zapatero. “Es un gran aliado del PP”, dice en conversación telefónica con este periódico.
Sin embargo, no se queda ahí, sino que su crítica acapara otros escalafones judiciales, políticos y los satélites mediáticos de la derecha y extrema derecha, además de colectivos como Manos Limpias, sindicato ultra cuya querella ha sido clave para la nvestigación de la Audiencia Nacional contra el expresidente.
"Le tienen muchas ganas"
“Es una utilización clarísima (de las herramientas legales y los poderes del Estado)”, considera el togado jubilado en 2018, quien echa la vista atrás. “Empezó con Podemos, los independentistas… Hubo gente que pensó que se iba a parar ahí, y a Podemos les abrieron veintipico causas y a los independentistas los persiguieron”, relata, centrando la mirada en hechos más recientes: “Ha pasado lo mismo con la esposa del presidente, el hermano y, ahora, un antiguo presidente al que le tienen muchas ganas porque sigue siendo un gran activo del PSOE y del Gobierno actual”.
En su opinión, hay organismos judiciales que “permiten barbaridades” de jueces que entienden la profesión con un “sentido autoritario” y forman parte de esa “cacería” de “forma entusiasta”. “Hay una parte de la judicatura que está dispuesta a hacer todo lo que pueda y más, porque se siente impune, para derrocar al Gobierno”, complementa. “Está muy bien asentada en sus distintas secciones; y está desatada”, emite
A ello, le suma un “sistema mediático” que se rige por los mismos principios, siempre atendiendo a la opinión del juez, y las “asociaciones miserables ultras” -para referirse a Manos Limpias- que son “jaleadas” por el resto de actores y dar como resultado el escenario actual.
En el caso que concierne estas líneas, analiza también el auto de la imputación a Zapatero, el cual está redactado “para rellenar y que se diga que lo que hizo el expresidente es una barbaridad”: “Convierten sospechas en indicios”.
"Peligrosísimo"
A la otra voz que habla para el presente artículo también le sobra andadura. Se trata de José Antonio Martín Pallín, jurista español y magistrado emérito del Tribunal Supremo. Más contenido que su compañero de profesión, tampoco escatima en un análisis crítico.
En primera instancia, preguntado por el auto que sitúa a Zapatero como líder de una estructura “jerarquizada” de tráfico de influencias, defiende que “todo juez puede admitir una denuncia o querella, más cuando la protagoniza una persona de relevancia política”, pero que “antes de considerar a dicha persona como investigada, tiene que hacer las averiguaciones pertinentes que contiene la denuncia, comprobar todos los puntos de la misma” y, en determinados aspectos, contemplar por ejemplo una comisión rogatoria.
Martín emplaza a esperar a ver qué pasa de aquí a unos días. “Si Zapatero desmonta todas las acusaciones, ¿qué va a pasar?”, pregunta, lanzando la siguiente advertencia: “Puede pasar que se admita que sus declaraciones tienen consistencia, pero también que puede haber indicios y ocurra como en el caso Neurona, que se investigó durante tres años y no se llegó a nada”, detalla.
El ex magistrado del Alto Tribunal reconoce que estamos asistiendo a una “repetición preocupante” de modus operandi que se han dado en otras personas en un momento en que “lo único que terminará en condena es lo referente a José Luis Ábalos” y “se considera como fuente irrebatible de datos”. “Me parece peligrosísimo, porque estamos en un país en el que cualquiera puede poner patas arriba un gobierno”.
Asimismo, recuerda que “todos los denunciantes han sido contra personas de izquierdas” cuando hay otros casos “escandalosos” que involucran a dirigentes de la derecha, como la que fuera ministra de Defensa, con el Gobierno de Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal, a quien “no se le ha imputado después de conocer las conversaciones con Villarejo”.
Esta otra fuente utiliza términos además de "peligroso" como “lamentable” para definir la actualidad y rememora lo siguiente: “Europa autorizó a los gobiernos de los estados (Francia, Alemania, Portugal) a subvencionar a todas las compañías aéreas que se habían visto afectadas por el coronavirus, y la justicia europea resolvió que el rescate de Air Europa se hizo conforme a la legalidad".
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