La cúpula del poder judicial, por ideología tan masivamente afín al PP, tendrá una 'disculpa perfecta' para dar el golpe a Pablo Ruz en unas semanas. En concreto en el mes de diciembre, cuando concluye la prórroga que le dieron al magistrado el pasado mes de junio para continuar instruyendo los dos grandes temas que acorralan al Gobierno y al partido que lo sostiene: la trama Gürtel y su derivado, el llamado caso de 'los papeles Bárcenas'. O lo que es lo mismo, todo lo relacionado con la financiación irregular del Partido Popular y la existencia de una caja B que el juez en sus escritos da ya por probada.

'Sacar' a Ruz de la foto
Hasta ahora, cada vez que había llegado la necesidad de esta 'prórroga' semestral para que Ruz continuara con las investigaciones, en los medios judiciales se había dado por supuesto que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el órgano que tiene la facultad para hacerlo, concedería esa prórroga sin mayor problema. Y así ha ido sucediendo.



La situación ahora, sin embargo, ha cambiado. Y no sólo en el entorno del CGPJ, también entre las partes personadas en las causas que lleva Ruz se teme que esta vez pudiera darse el paso para 'sacarle de la foto'.

Una convocatoria de cambios... en la que se disimularía la 'caida' de Ruz
Las razones para que este 'apartamiento' de Ruz se produzca son variadas. La primera, la formal, presenta un doble frente. Como se sabe, Ruz ocupa la plaza del juzgado 5 de la Audiencia Nacional en comisión de servicio, de manera provisional, porque su titular, Miguel Carmona, que primero estuvo en el propio CGPJ, ahora se halla en situación de servicios especiales como juez de enlace en el Reino Unido. La vuelta de Carmona significaría de inmediato el 'cese' de Ruz.

Pero es que además toma cuerpo la noticia de que el CGPJ está considerando realizar en las próximas fechas una gran convocatoria de puestos, que se acercaría a los 300, entre los que, como 'de pasada', se incluiría este juzgado 5 de la Audiencia Nacional. En ese caso, el nuevo titular.., pasaría a desplazar a Ruz. El perfil de ese nuevo juez, evidentemente, tendría una repercusión directa e inmediata en el desarrollo y cierre de las instrucciones del caso.

Rajoy y Cospedal, dos líneas rojas cuya 'seguridad' cada vez se ven más en peligro
Lo que resulta evidente es el creciente malestar de Génova, 13 y Moncloa con la instrucción que lleva Ruz según se acerca al final y, por tanto, a las líneas rojas que más temen en el PP: es decir, a la cúpula 'popular'. En este sentido, la imputación de Ángel Acebes, primer secretario general del partido que se tuvo que sentar en el banquillo en esa condición, hizo saltar la última alarma. Porque por encima de Acebes sólo había una persona en la estructura del partido: Mariano Rajoy. Es decir, el presidente no tendría ya red 'de protección' en el capítulo de asunción de responsabilidades.



Al tiempo, el juez continúa estrechando el cerco sobre otros dos temas que preocupan y mucho al PP: el asunto de la financiación presuntamente irregular de la campaña de Cospedal en 2007, que podría arrinconarla a pocas semanas de que se inicie el proceso electoral de municipales y autonómicas de la próxima primavera y la de la demostración de la existencia de una caja B, que se alimentaba con dinero irregular llegado de empresarios que presuntamente recibían compensaciones en obras públicas, y con la que se pagaban lo mismo sobresueldos que la reforma de la propia sede central del partido 'lavando' ese dinero.

La llegada de un defensor que juega 'al ataque'
Todos estos factores, que se suman a otros casos de corrupción, hacen que el momento político para el PP sea el más difícil de los últimos años, si no de su historia, por lo que en medios políticos no se oculta que ante esta preocupación los 'populares' se disponga a defenderse con toda la contundencia de la que es capaz.

De hecho, lo que también en el entorno de la causa se ha sentido como una amenaza a Ruz, el PP ha contratado para defender a Acebes a un despacho de abogados muy significado: el de Carlos Aguilar. Un letrado que se considera extraordinariamente 'duro' con los magistrados.., y un peligro para la instrucción al más mínimo error que pudiera cometer Ruz. El último caso que ha protagonizado así lo demuestra. Carlos Aguilar fue el abogado de Miguel Blesa en su 'combate' con el juez Elpidio Silva. El resultado del enfrentamiento es conocido; el juez ha sido condenado a 17 años de expulsión de la carrera.