El exsubsecretario de Agricultura Manuel Lamela y el exministro Miguel Arias Cañete



Poco tiempo después de que el exministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente Miguel Arias Cañete se fuera a la Comisión Europea como comisario apareció por Bruselas uno de los hombres que le acompañaron en su primera etapa como ministro, Manuel Lamela, y con un encargo muy curioso: como representante de la empresa minera Berkeley y con el objetivo de conseguir el visto bueno a la apertura de una mina de uranio en Salamanca. Curioso, porque Lamela no tiene ninguna relación con el sector de la energía.

Con un oscuro pasado en la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid como artífice junto a Aguirre de la privatización de servicios sanitarios públicos, Manuel Lamela fue de 2000 a 2003 subsecretario de Agricultura con Cañete de ministro. Actualmente se dedica al sector privado de la sanidad.

Lamela se registró en Bruselas dos meses después de Cañete
Según adelanta este miércoles la SER, el 26 de diciembre de 2014 Lamela inscribió en Bruselas su despacho personal, Acountax, declarando a la minera australiana Berkeley como su único cliente. El registro se produjo poco más de un mes después del nombramiento de Miguel Arias Cañete como comisario de Energía, el 1 de noviembre de ese año.

Cañete firmó la autorización del proyecto 
El comisario de Energía Cañete dio la autorización a la apertura de una mina de uranio en la localidad de Retortillo, en Salamanca, como pretendía su antiguo colaborador y la compañía minera, que tuvo que presentar su proyecto ante la Unión Europea. Arias Cañete firmó en mayo pasado el documento que dio el visto bueno.

Sobre los argumentos del comisario para dar luz verde al proyecto de Berkeley se sabe poco, ya que el contenido de su informe está clasificado porque así lo ha querido la empresa, según ha alegado la Comisión Europea.

Conflictos de intereses
A tenor de esta información, parece que Cañete ha optado por no dejar atrás los escándalos por conflictos de intereses que le acompañaron durante su etapa como ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, funciones que combinaba con su estatus de accionista de las empresas petroleras Ducor y Petrologis Canarias.

Participaciones que tuvo que vender, según informó el Grupo Popular en Bruselas, con motivo de su fichaje como comisario europeo. Porque Europa es otra cosa, o ¿tal vez no?