"Se trata de una vivienda unifamiliar, de dos plantas, empezando el registro desde la planta superior, digo, 3 plantas. Que en este acto renuncia a que esté presente letrado de su elección en el registro de la vivienda...". Escrito a mano, así comienza la redacción del acta de "entrada y registro" que un Funcionario del Cuerpo de Gestión Procesal y Administrativa, acompañado de cinco agentes de la Guardia Civil, redacta sobre la actuación en el domicilio de Francisco Granados el día 27 de octubre de 2014. El movimiento previo que acabaría con su arresto y posterior ingreso en prisión.

El registro planta a planta
Un acta que, así se escribe en su arranque, se inició en "la tercera planta", "una buhardilla con forma de estudio, con dos sofás y una mesa en el centro...". Y en el que, se recoge, siempre a mano, como decimos, que se hicieron incautaciones lo mismo de documentos de escrituras de constitución de empresas, carpetas con facturaciones, o libretas bancarias,  que "una tablet Samsung con una pegatina que pone SENADO", o "un Portátil negro HP Pavilion, modelo DV6000".., y que "una agenda  de color negro con el anagrama "Moleskine", foliado desde la 1 a 123".



Después, escribe el funcionario, "bajamos a la primera planta, donde se encuentra el dormitorio principal".  Lugar donde, narra, intervinieron un "disco duro IBM de 30gb", "un disco duro marca samsung de 12 gb", ambos en sendos portátiles, además de un portátil Toshiba y un iPad, así como una "memoria USB con el logotipo Universidad Rey Juan Carlos, de color gris", "una memoria externa con el logotipo del Instituto de Estadística de Madrid", y otra agenda, ésta "de color morado con anotaciones manuscritas, foliada y sellada del folio 1 al 71".

'Arsenal' informático y documental
En otras dependencias se encontrará aún "un portátil marca Acer aspire 3000", del que se extrae el disco duro, y en lo que se describe como "la habitación donde suele trabajar su mujer (de Granados)" se incautan aún otro iPad, 7 memorias USB, un pcMac, un portátil Sony Vaio de color rojo, junto a una serie de documentación bancaria.

Todo un arsenal de aparatos informáticos y almacenamientos de memoria que, sin embargo, y quizás paradójicamente, y de acuerdo a quienes conocen la investigación, no contienen información tan reseñable como esas dos más modestas agendas, "una negra con el anagrama Moleskine", y otra "de color morado".

Las anotaciones manuscritas y lo que contendrían
El contenido de estas agendas es lo que, nos dicen, tiene realmente preocupado al PP. En especial al PP madrileño. Porque en ellas, se especula en estos medios judiciales, se recogería al detalle el funcionamiento económico de la trama y sus enraíces con el Partido Popular. Una descripción que, como escribe el funcionario, en "anotaciones manuscritas" Granados dejaría al desnudo toda una forma de comportamiento por unas estructuras empresariales y políticas coordinadas para enriquecerse y financiarse, respectivamente. En ambos casos, ilegales.