El escrito de defensa que ha presentado el abogado de Luis Bárcenas ante la Audiencia Nacional, como hemos informado en crónica anterior en ELPLURAL.COM, es un 'tirón de la manta' en toda regla. Eso se ve con dejar vagar los ojos por sus 62 páginas. Pero luego, cuando se lee con más cuidado, deteniéndose en párrafos, se concluye una cosa aún más peligrosa para el Partido Popular y quienes lo han dirigido desde su creación: el extesorero ha desbordado cualquiera barrera. Para él, ya no hay amigos intocables. Y en este sentido, por lo mucho que les unía, quizás ninguna de las barreras rottas resultes tan significativa como la que ha quebrado Bárcenas con la 'sutil' alusión que hace a Javier Arenas.

Bárcenas, y sus amigos y enemigos en Génova
Hagamos historia. En sus declaraciones ante Pablo Ruz, si hay algo que no dejaba dudas era que Bárcenas tenía 'amigos' y 'enemigos' dentro del partido. Que a los primeros procuraba en todo lo que resultara posible no citarles, y si tenía que hacerlo porque no había otra, lo hacía sin entrar en grandes detalles. Es el caso de Francisco Álvarez Cascos, por ejemplo, sobre el que siempre pasó como de puntillas. Era hasta hoy el caso de José María Aznar. Por contra, resulta evidente que, por ejemplo, con María Dolores de Cospedal mostraba menos.., mucha menos, delicadeza.

Pero si había alguien a quien había 'protegido' Bárcenas hasta ahora había sido a Javier Arenas. El actual vicesecretario general para asuntos territoriales del PP fue durante los difíciles años 2010 y 2011 del arrinconamiento del extesorero, el interlocutor más cercano a él. Como escribió en su momento Casimiro García-Abadillo, "Arenas quiso asumir dentro del PP el papel gestor del caso Bárcenas, dada su proximidad con el extesorero, con quien compartió bastantes más cosas que partidos de pádel en Marbella".

De los partidos de pádel quedó prueba. Una foto al menos. De 'las otras cosas' a las que se pudiera referir el exdirector de El Mundo, no constan. Pero sí que hay constancia de que Arenas medió y mucho por el bien de Bárcenas.



Pruebas de una amistad a prueba de imputaciones
Por ejemplo, cuando Cospedal forzó la salida de Bárcenas al ser éste imputado por la trama Gürtel, Arenas fue quien más luchó porque el extesorero continuara manteniendo su elevado sueldo, pagas extras incluidas (en ELPLURAL.COM les mostramos los extractos bancarios en los que así se demostraba) , en lo que luego se ha conocido como 'el despido en diferido'. Bien es verdad que en este asunto les unía la enemistad de los dos, Arenas y Bárcenas, contra Cospedal (Arenas sí que fue un muy íntimo amigo de Cospedal en un tiempo, Bárcenas nunca).

Pero también Arenas estuvo presente, como cuarta pata del banco y amigo de confianza de Bárcenas, en la no menos publicitada reunión en Génova del extesorero y su mujer, Rosalía Iglesias, con el propio Rajoy. Una reunión de la que dio pelos y señales a Ruz, cuando declaró ante el juez que "en marzo de 2010" acudieron a la sede nacional del PP para reclamar al presidente del partido que en esa condición presionara a Cospedal para que "dejara de intoxicar a la prensa contra él". Reunión en la que Bárcenas se llevó, según sus palabras, lo único que podía darle entonces Rajoy "cariño, que me lo dio, y poco más".

Y aún volvió a demostrar Arenas su aprecio por Bárcenas cuando la dirección 'popular' en pleno decidió querellarse contra su extesorero al conocerse los llamados 'papeles Bárcenas', en los que quedaba constancia de la entrega de sobresueldos en negro por parte de la tesorería a buen número de los dirigentes de Génova. Pues bien, entonces, quien más se resistió a firmar el escrito de denuncia fue Arenas.

Pero ya con el pie en el estribo del juicio, Bárcenas rompe con todo y todos
En fin, hay no pocos testimonios de Javier Arenas en los que insistía con perseverancia de amigo-amigo, y en ELPLURAL.COM los recogimos https://www.elplural.com/2013/02/02/javier-arenas-y-barcenas-un-amor-roto/, en los que insistía en alabar a Bárcenas, aunque éste ya estaba imputado. Inolvidable aquel "yo creo en la inocencia de Bárcenas, en su decencia y en su profesionalidad", con el que el líder andaluz protegía a su amigo en una entrevista para el grupo Joly.

Pero en el último momento, ya con el pie en el estribo del juicio, Bárcenas ha cortado toda amarra. Y así, en la página 24 de las 62 de su escrito, el abogado del extesorero escribe este párrafo que capturamos y reproducimos:



Un testimonio que parece de pasada..., pero que deja señalado de repente a Arenas, con quien como secretario general "distintos empresarios andaluces comienzan a donar fondos a la Sede Central del Partido".