El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha tildado de "invención" que el Papa León XIV esté preocupado por "la ideología de ultraderecha" en España, a la vez que ha reprochado que este tipo de informaciones ocupen debates, tertulias y portadas de periódicos cuando, según defiende el líder de la extrema derecha, no son temas que preocupan a los españoles en su "día a día".
En un acto en el Palacio de Congresos de Salamanca celebrado este lunes, Abascal ha reaccionado a la información sobre que León XIV habría advertido de la "ideología de ultraderecha" en España y del intento de buscar el "voto católico" e "instrumentalizar la Iglesia". "Una invención que un obispo de esos que colabora con la inmigración le ha dicho a 'El País' de que el Papa está preocupado con la ultraderecha en España", ha manifestado Abascal al respecto, quien ha rechazado que estos sean los problemas que "preocupan" a la gente.
Frente a ello, el líder de Vox, que también ha criticado encuestas "falsas" como la publicada este lunes en la que se señala a un descenso de Vox en las próximas elecciones en Castilla y León, ha puesto en valor su recorrido por España para escuchar los "problemas reales" de los ciudadanos, que "no son los que están ocupado el tiempo principal de los debates políticos, ni de las tertulias, ni de las portadas de los periódicos de hoy".
La advertencia del Papa a la Conferencia Episcopal
El pasado 17 de noviembre, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española (CEE) celebraba un primer encuentro con el papa León XIV, cita en la que el Papa advirtió a la cúpula de la Conferencia Episcopal del crecimiento ultra en España. Y es que no es ningún secreto la cruzada existente desde la ultraderecha, quien se presume como católica, contra la propia Iglesia católica.
Todo arrancaría el pasado mes de agosto, cuando PP y Vox aprobaron en Jumilla (Murcia) una enmienda para prohibir que se celebrasen fiestas de las comunidad musulmana en espacios municipales. La CEE definió esta medida como “una discriminación que no puede darse en sociedades democráticas”, sentando como una patada entre las filas de Vox, cuyo líder, Abascal, terminó atacando a los obispos. A lo largo de los últimos meses, los obispos han condenado el discurso anti-inmigración de Vox. De hecho, a finales de enero, el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, publicó un vídeo en el que apoyaba la regularización de migrantes y el partido de Bambú reaccionó con un "la oligarquía al completo odia al pueblo español”.
El crecimiento ultra en España es innegable, no solo a los ojos, sino también en cifras, tal y como ha podido verse en algunas de las recientes elecciones autonómicas, como las de Extremadura o Aragón. Y no solo es percibible para los que se encuentran dentro de las fronteras de nuestro país ya que el Papa ya advirtió a la CEE durante su reunión de noviembre que su mayor preocupación en este momento en España “es la ideología de ultraderecha”.
En aquel encuentro, León XIV alertó a los obispos españoles del auge de estos grupos y de cómo “buscan ganar el voto católico” e “instrumentalizar a la Iglesia”. Por ello, si bien la Iglesia ya había dejado clara su postura contra la ultraderecha desde antes de esta cita en El Vaticano, las palabras del Pontífice marcaron aún más el camino a seguir ante el discurso de partidos y grupos ultraconservadores. “El Papa ve que la ultraderecha utiliza a los creyentes para sus fines”, afirma un prelado al citado medio. Y es que, en sus proclamas, los grupos de ultraderecha han llegado a arremeter contra la Iglesia, a la que han acusado de estar a las órdenes del Gobierno de Pedro Sánchez y de apoyar sus políticas “anticristianas” como una “contrapartida pactada” por los casos de pederastia o “como consecuencia del sistema de ayudas” que reciben. "Obispos, traidores, sois profanadores”, se podía leer en alguna pancarta presumida frente a la sede de la CEE en Madrid, donde la ultraderecha ha convocado múltiples manifestaciones.