El pasado 17 de noviembre, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española (CEE) tenía un primer encuentro con el papa León XIV después de haberlo ella misma tras la elección del Pontífice el pasado 8 de mayo. La cita duró en torno a una hora y, entre los temas más destacados, el Papa advirtió a la cúpula de la Conferencia Episcopal del crecimiento ultra en España.

Lo cierto es que no es ningún secreto la cruzada existente desde la ultraderecha, quien se presume como católica, contra la propia Iglesia católica. Todo arrancaría el pasado mes de agosto, cuando PP y Vox aprobaron en Jumilla (Murcia) una enmienda para prohibir que se celebrasen fiestas de las comunidad musulmana en espacios municipales. La CEE definió esta medida como “una discriminación que no puede darse en sociedades democráticas”, sentando como una patada entre las filas de Vox, cuyo líder, Abascal, terminó atacando a los obispos.

A lo largo de los últimos meses, los obispos han condenado el discurso anti-inmigración de Vox. De hecho, a finales de enero, el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, publicó un vídeo en el que apoyaba la regularización de migrantes y el partido de Bambú reaccionó con un "la oligarquía al completo odia al pueblo español”.

El crecimiento ultra en España es innegable, no solo a los ojos, sino también en cifras, tal y como ha podido verse en algunas de las recientes elecciones autonómicas, como las de Extremadura o Aragón. Y no solo es percibible para los que se encuentran dentro de las fronteras de nuestro país ya que, tal y como informa El País, el Papa ya advirtió a la CEE durante su reunión de noviembre que su mayor preocupación en este momento en España “es la ideología de ultraderecha”.

En aquel encuentro, León XIV alertó a los obispos españoles del auge de estos grupos y de cómo “buscan ganar el voto católico” e “instrumentalizar a la Iglesia”. Por ello, si bien la Iglesia ya había dejado clara su postura contra la ultraderecha desde antes de esta cita en El Vaticano, las palabras del Pontífice marcaron aún más el camino a seguir ante el discurso de partidos y grupos ultraconservadores.

El Papa ve que la ultraderecha utiliza a los creyentes para sus fines”, afirma un prelado al citado medio. Y es que, en sus proclamas, los grupos de ultraderecha han llegado a arremeter contra la Iglesia, a la que han acusado de estar a las órdenes del Gobierno de Pedro Sánchez y de apoyar sus políticas “anticristianas” como una “contrapartida pactada” por los casos de pederastia o “como consecuencia del sistema de ayudas” que reciben. "Obispos, traidores, sois profanadores”, se podía leer en alguna pancarta presumida frente a la sede de la CEE en Madrid, donde la ultraderecha ha convocado múltiples manifestaciones. 

El encuentro que los obispos mantuvieron con León XIV fue clave en las relaciones de la Iglesia Católica española con El Vaticano, ya que nunca existió una buena relación con el papa Francisco, conocedor de que la gran mayoría de religiosos españoles no estaban en sintonía con él y sus proclamas. De hecho, esto provocó que la cúpula de la Conferencia Episcopal acudiera con incertidumbre a la reunión con el actual Pontífice.

Argüello fue el encargado de abrirla, recapitulando cuál es la situación actual de la institución en España a través de temas más generales, como la secularización, los problemas demográficos o los casos de pederastia. “Hemos comprobado que Robert Prevost conoce bien España”, dijo a su salida. Palabras que ahora se pueden interpretar tras conocer que León XIV advirtió sobre el auge de la extrema derecha dentro de nuestras fronteras. 

El 'enfrentamiento' de Prevost con la ultraderecha no es algo nuevo sino que, antes del cónclave, cuando únicamente era cardenal , estos grupos ya utilizaron un caso de pederastia ocurrido en 2022 en la diócesis peruana de Chiclayo para acusarle de encubrimiento. Multitud de portales digitales ultraconservadores españoles difundieron estas noticias que formaban parte de una maniobra que surgió en Perú tras la disolución del Sodalicio de Vida Cristiana en 2015 (liquidado por Bergoglio con la ayuda de León XIV), un poderoso grupo ultraconservador "con rasgos de secta y entramados empresariales", acusado de numerosos casos de agresión sexual.

“Yo he visto con mis ojos a estos grupos entregar panfletos en Roma en contra de Prevost”, declara un Cardenal de la Iglesia romana al citado medio. Mientra, otro asegura que "para el Papa estos grupos son una preocupación real”.

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