Carlos Fabra junto a los otros imputados del caso, su exesposa, Mampa Fernández, el empresario Vicente Vilar y su exmujer,Monserrat Vives, y el exsenador del PP Miguel Prim. Foto EFE Carlos Fabra junto a los otros imputados del caso, su exesposa, Mampa Fernández, el empresario Vicente Vilar y su exmujer,Monserrat Vives, y el exsenador del PP Miguel Prim. Foto EFE



El expresidente del PP de Castellón, el todopoderoso Carlos Fabra, ha sido condenado a cuatro años de cárcel por la Audiencia provincial por delitos contra la Hacienda pública. El expresidente de la Diputación de Castellón se sentó en el banquillo acusado de delitos continuados de cohecho, tráfico de influencias y contra la Hacienda Pública, por los que la Fiscalía Anticorrupción pedía 13 años de prisión, pero el tribunal le ha absuelto de los dos primeros delitos. Según el fallo judicial,  al que ha tenido acceso ELPLURAL.COM, Fabra deberá pagar una multa de 693.00 euros e indemnizar a Hacienda con la misma cantidad. Su exmujer, María Amparo Fernández, condenada a dos años de cárcel por dos delitos fiscales, tendrá que asumir una multa de 274.000 euros y el pago de la misma cantidad a la Agencia Tributaria.

El PP respeta las decisiones judiciales
La número dos del PP, María Dolores de Cospedal, al ser preguntada por la condena a Fabra, ha respondido con el argumento que el PP suele tener listo para estos casos: máximo respeto a las decisiones judiciales. ¿Por qué el partido defendió al expresidente del PP en Castellón hasta ahora? Ya se sabe: presunción de inocencia. Eso sí, ha advertido de que no está todo dicho en este proceso. De hecho, Fabra ha anunciado ya que recurrirá la sentencia.

Un político ejemplar, para Aznar y Rajoy
Carlos Fabra acumuló gran poder durante sus gobiernos, tanto que José María Aznar acostumbraba a veranear allí, junto a su familia, en su etapa en la oposición. El expresidente tenía a su disposición el chalet de José Soriano, presidente de Porcelanosa, en Les Playetes.

En 2008, cuando Fabra ya estaba imputado por varios delitos contra la Administración y la Hacienda pública, Mariano Rajoy, de visita en esa provincia, respondió a los periodistas que le preguntaron si debía dimitir por ello,  que Fabra era "un ciudadano y un político ejemplar" para el PP y "también para los ciudadanos de Castellón", que le han apoyado en todas las últimas elecciones que se han celebrado".

En 2010, el entonces líder de la oposición insistió en alabarle, al afirmar que Fabra es “una persona de gran experiencia política”, que “siempre ha contado con el apoyo de su partido, de los ciudadanos y seguro que no defraudará ni a uno ni a otros”.

Camps le elogió como un gran político
Fabra también recibió los elogios de otro árbol caído del PP, Francisco Camps, a quien también, por cierto, Rajoy defendió después de estar metido hasta el cuello en el caso Gürtel. El expresidente de la Generalitat valenciana afirmó en una cena homenaje a Fabra en el verano de 2010 que “en 200 años de historia, nunca un líder político ha hecho tanto por la provincia de Castellón”. Y, a continuación: “Se dejó la vida por su tierra” a pesar de que sufría “ataques absurdos y bárbaros” y “seis años de linchamiento mediático”.

Para Alberto Fabra era el "rey"
El sucesor de Camps en la Generalitat, Alberto Fabra, por aquellas fechas alcalde de Castellón le describió como “un rey muy querido y muy temido por sus adversarios…un monarca, que “no ha tenido a un Juan sin Tierra” que “lo mueva del trono”.

Una investigación de 10 años
El juicio contra Carlos Fabra se inició en octubre tras casi 10 años de investigación, por la que pasaron nueve jueces y cuatro fiscales. El proceso se inició en 2003 por la denuncia del empresario Vicente Vilar, que acusó al político popular de cobrarle comisiones a cambio de favores políticos ante los ministerios de Sanidad y Agricultura para conseguir permisos de fabricación de productos sanitarios.