De todos es sabida la pasión desaforada que el Partido Popular tiene por los toros (sólo comparable con su gusto por la zarzuela y su militancia madridista), llegando, incluso, a declarar Bien de Interés Cultural (no es broma) las corridas y todo lo que rodea a la llamada “fiesta nacional”. Aún es más, algunos líderes del PP, como su secretaria general y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal, elevan el mundo cornúpeta a la quinta esencia del glamour y no les duele en prenda habilitar partidas presupuestarias para colaborar al mantenimiento de lo que Europa considera una aberración y un maltrato animal. Pero una cosa es su defensa numantina del “arte de Cúchares” y otra muy distinta organizar, consentir y autorizar la instalación de una plaza de toros en un colegio público, como así sucedió el pasado mes de septiembre en la localidad toledana de Mocejón, gobernada, como no puede ser de otra forma, por la derecha torera.

Para los toros… ¡lo que haga falta!...
Y así fue, y así pasó: el alcalde de Mocejón del PP, Plácido Martín, instaló una plaza de toros portátil en el patio de recreo del centro educativo “Miguel de Cervantes” ante las protestas generalizadas de todos los partidos políticos y asociación de padres. Incluso, la Asociación de Estudiantes Progresistas denunció dicha instalación ya que “la propia arena del centro tomará contacto con excrementos y sangre de los animales, lo que puede representar un problema de salud pública para los escolares”. El Gobierno de Cospedal, el Gobierno de Mariano Rajoy y los responsables sanitarios y docentes toledanos miraron para otro lado y dejaron que la “fiesta” continuara, a pesar de la falta de seguridad, como lo recoge este video.



…Para la educación, ni una mesa
Una plaza de toros instalada en un patio de colegio, sin seguridad para los vecinos, con serios problemas de salud para los colegiales, cuela en el argumentario del Gobierno de Cospedal, pero mientras que se permite el alarde taurino se prohíbe que la Plataforma Estatal por la Escuela Pública instale en el mismo colegio, o en otros de Castilla-La Mancha, una mesa para recoger firmas contra la Ley Organica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE, el título se las trae), según el documento al que ha tenido acceso ELPLURAL.COM.

“Actividad impertinente”
Si no fuera por este documento (ver carta), enviado por los responsables de la Consejería de Educación que dirige el consejero más “torero” de Cospedal, no podríamos creer que a los padres de los alumnos se les niegue una mesa y una silla para recoger firmas contra la llamada Ley WERT.La actividad mencionada no cuenta con las autorizaciones pertinentes, por lo que no puede llevarse a cabo dentro del recinto escolar”, dice la carta, pero, eso sí, en el mismo recinto docente se podrá torear, banderillear, picar y matar a espada a un toro que previamente ha sido subvencionado por el ayuntamiento de turno, en este caso por el Consistorio de Mocejón.

“Dos orejas y rabo”
No cabe duda, el consejero “torero”, Marcial Marín, merece salir a hombros de los amantes de los toros tras la circular enviada a los centros y que ruborizaría a cualquiera de sus colegas, que no se atreverían a autorizar un festejo taurino en el patio de recreo de sus colegios y luego prohibir la recogida de firmas contra la LOMCE, aludiendo lo siguiente: ”La utilización de las instalaciones y dependencias de los centros docentes públicos por parte de entidades, organismos o personas físicas o jurídicas para fines distintos de aquellos que les son propios, está supeditada al normal desarrollo de la actividad docente y del funcionamiento del Centro, a su realización fuera del horario lectivo y previa programación del centro”. Una carta, sin lugar a dudas, que debería ser devuelta a los “corrales” de la Consejería de Educación, merecedora de silencio y pitos.