El director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, se hizo un pomposo retrato que está provocando escozor a todos los niveles de la institución. Él ha asegurado que se trata de “un regalo de un guardia civil” y que no tiene como fin la galería de cuadros de exdirectores del Cuerpo, pero sus explicaciones no han convencido y el asunto ha llegado ya al Congreso de los Diputados.

PSOE y Podemos han presentado en el Congreso varias preguntas sobre el retrato del director general de la Guardia Civil, que aparece en el mismo vestido con chaqué, repleto de medallas, con la banda de la Gran Cruz y un bastón de mando. Piden que se aclare, entre otras cosas, quién sufraga la obra y quién hizo el encargo.


Se salta el protocolo 

Fernández de Mesa se ha convertido en la comidilla de los guardias civiles, porque con su atuendo se “ha saltado el protocolo” del Cuerpo, según el cual, el chaqué no admite condecoraciones, por lo que no debería llevar las medallas;  la banda de la Gran Cruz debería ir colocada por dentro de la chaqueta; y en cuanto al bastón de mando, se usa sólo de manera simbólica, ya que se trata de un instrumento de tiempos pasados, y, desde luego, no está previsto para su cargo.

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Retrato de Arsenio Fernández de Mesa. 'El Intermedio', La Sexta
El retrato pudo ser realizado en dependencias de la Guardia Civil
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que pidió amparo a los grupos políticos en la oposición, denuncia que Fernández de Mesa “transgredió normas protocolarias, pero también de conciencia, porque luce medallas que no ostenta”.

El secretario general de la AUGC, Juan Fernández, en declaraciones a ELPLURAL.COM, recuerda que “los directores generales, al final de su etapa en el cargo, suelen posar para un retrato, pero con traje y corbata, de una manera mucha más austera”.

Juan Fernández está convencido de el retrato fue realizado “en dependencias de la Guardia Civil” y que la filtración de este escándalo "surgió desde dentro" del Cuerpo, por la alarma generada por lo estrambótico del suceso.

“Parece un cuadro napoleónico”, afirma el secretario general de la AUGC, que precisa que el bastón de mando es “una figura de tiempos pasados” y es un gesto “desproporcionado en alguien que se dedica a la política”.


Nuevo roce con la "curia"
Juan Fernández asegura que “el malestar en la Guardia Civil es generalizado, a todas las escalas, incluidos los generales, con los que Fernández de Mesa ha tenido “roces” en otras ocasiones.

ELPLURAL.COM recogió en una información anterior el pulso entre Arsenio Fernández de Mesa y los generales, considerados la “curia"por parte de las asociaciones de guardias civiles. La curia ha ninguneado al director general, impuesto en el cargo por Mariano Rajoy, como resultado de una antigua amistad que se inició en la Galicia de los años 70, cuando Fernández De Mesa se movía en los entornos más ultras organizados para contrarrestar a los rojos en la última etapa del franquismo, como ya ha contado este diario.


El retrato de un hombre
Los guardias civiles están a la espera de que se anuncie si Fernández de Mesa repite en el puesto. “Parece que su intención es continuar”, dice el secretario general de la AUGC.

“El cuadro revela la personalidad” del director general de la Guardia Civil. Un hombre al que “gustan los desfiles, los actos protocolarios, las grandes alocuciones”, pero con una “gestión nula” al frente de este Cuerpo. “Los guardias no lo van a recordar por sus acciones”, subraya Juan Fernández, que recuerda la manifestación que hicieron los guardias civiles hace un año.