Mario Armero, consejero delegado de la constructora Collosa durante los años 2008 y 2010, justifica el contrato al diputado popular, Vicente Martínez-Pujalte, mientras este era miembro del Congreso, por su “gran conocimiento de España y de su economía”.

En declaraciones al diario El Mundo, el alto cargo de la empresa castellano leonesa asegura que nunca “le contraté ninguna gestión ante la Administración ni ante ninguna empresa pública y privada”, solo realizó labores de asesoría “verbal” que “me fue muy útil”.

Martínez-Pujalte fue contratado por la misma empresa que el también diputado por esos momentos, Federico Trillo, decisión que justifican desde Collosa porque “la experiencia había sido positiva con Trillo” y necesitaban a un asesor “muy pegado al terreno, a la microeconomía”.

Preguntado por si el contrato de diputado podría haber incurrido en un tráfico de influencias, Mario Montero niega la mayor y echa flores sobre su empresa, la que considera “no necesita que nadie le abra puertas allí (en Castilla y León) y en España, gobernaba el PSOE”.