Tras los malos resultados obtenidos en el Ayuntamiento de Valencia, donde el Partido Popular ha gobernado desde 1991, Rita Barberá ha decidido claudicar y no recoger su acta de concejal en la legislatura que empieza este sábado.

Según publica ABC, la alcaldesa en funciones de Valencia no seguirá en el ayuntamiento y, por tanto, no entregará el bastón de mando que ha tenido durante 24 años a Joan Ribó, candidato de Compromís, que ha llegado a un acuerdo con el PSOE y València en Comú para gobernar.

Su nuevo destino serán las Cortes Valencianas, donde es diputada y presidenta del grupo parlamentario, pero donde también ha dejado de ser feudo del PP tras el mismo acuerdo al que han llegado PSOE, Compromís y Podemos.

Barberá podría acabar al final en el ‘cementerio de elefantes’ del Senado si las Cortes la designan como senadora territorial, previsiblemente en el mes de julio.