Febrero siempre parece inofensivo. Pocos días, frío persistente y esa falsa sensación de calma después del empacho navideño. Pero el cine y las plataformas saben algo que tú aún no: febrero es una trampa. Una perfectamente diseñada para que prometas salir más, leer más o retomar el gimnasio… y acabes discutiendo contigo mismo si ves “solo uno más” o empiezas otra película.
Porque este mes llega cargado de estrenos que mezclan amor tóxico del bueno, thrillers que aprietan, terror para sufrir a gusto y secuelas que nadie pidió pero todos vamos a ver. Aquí va el repaso definitivo de lo que se estrena en febrero y por qué tu tiempo libre corre serio peligro.
Cumbres borrascosas
Sí, otra adaptación. Y sí, vuelve Heathcliff con su tormento emocional bajo el brazo. Pero esta nueva versión del clásico de Emily Brontë promete algo más que literatura obligatoria del instituto: pasión desbordada, miradas que matan y paisajes tan dramáticos como las relaciones que se cuecen en pantalla. Ideal para quienes creen en el amor eterno… o para quienes quieren reafirmarse en que el drama romántico siempre acaba regular.
Estreno: 13 de febrero (en salas)
Primate
Una de las sorpresas más comentadas del cine español reciente. Primate se mueve entre el thriller psicológico y el retrato incómodo de la violencia latente, apostando por una narración tensa y poco complaciente. No es una película para desconectar: es una de esas que te deja pensando… y algo inquieto.
Estreno: 6 de febrero (en salas)
La fiera
El cine español se apunta al pulso acelerado con este thriller inspirado en hechos reales. Aquí no hay tiempo para respirar: persecuciones, tensión constante y un protagonista que va siempre al límite. Una de esas películas que empiezas tranquilo y acabas con el móvil boca abajo porque no puedes permitirte distracciones.
Estreno: 6 de febrero (en salas)
Ella McCay
Para compensar tanto drama intenso, llega esta comedia dramática que juega con las relaciones familiares, las decisiones vitales y ese caos cotidiano que todos conocemos demasiado bien. Tiene humor, tiene emoción y, sobre todo, tiene ese tono amable que te hace salir del cine pensando “oye, igual no todo va tan mal”.
Estreno: 27 de febrero (en salas)
Los tres adioses
Dirigida por Isabel Coixet, Los tres adioses vuelve a colocar a la cineasta catalana en el terreno que mejor domina: el de las emociones frágiles, las palabras no dichas y las despedidas que nunca son del todo definitivas. La película explora la pérdida, el paso del tiempo y la memoria desde una mirada íntima y delicada, fiel al universo Coixet. Un drama contenido, sin golpes bajos, que avanza despacio pero deja poso. De esos que se sienten más cuando termina que mientras se ven.
Estreno: 6 de febrero (en salas)
Greenland 2
Sí, hay secuela. Y sí, vuelve el apocalipsis. Greenland 2 amplía el desastre global con más tensión, más supervivencia y más decisiones imposibles. No reinventa nada, pero cumple su función: mantenerte en vilo mientras el mundo se desmorona otra vez. A veces eso es exactamente lo que apetece.
Estreno: 13 de febrero (en salas)
La maldición de Shelby Oaks
Febrero también es territorio del terror. Esta propuesta apuesta por la atmósfera inquietante y el misterio que se va cerrando poco a poco, como una puerta que cruje demasiado despacio. No es tanto de sustos fáciles como de incomodidad constante. Perfecta para quienes disfrutan pasándolo mal… pero solo en el cine.
Estreno: 13 de febrero (en salas)
Scream 7
Ghostface no piensa jubilarse. La séptima entrega de la saga llega dispuesta a demostrar que el terror autoconsciente todavía tiene gasolina. Nuevas víctimas, viejas reglas (que volverán a romperse) y la misma pregunta de siempre: ¿quién está detrás de la máscara esta vez? Ideal para fans del slasher… y del meta-humor sangriento.
Estreno: 27 de febrero (en salas)
Febrero deja una conclusión clara: no es que no tengas tiempo, es que hay demasiado que ver. Cine para salir de casa, series para no salir en días, películas que prometes ver “cuando tengas un rato” y que acabarás viendo a las dos de la mañana.
Así que no pasa nada si no llegas a todo. Febrero está hecho para elegir, para abandonar alguna serie a mitad (sin culpa) y para reconciliarse con la idea de que quedarse en casa también es un plan culturalmente válido.