El enfoque de la dieta mediterránea en el aceite vegetal, cereales, verduras y legumbres, y un consumo moderado de pescado y carne, se asocia con una vida larga y saludable. Un informe analiza el impacto de los cambios de estilo de vida y la globalización en una dieta modélica para el mundo y advierte del peligro de desaparecer.

[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"40453","attributes":{"class":"media-image aligncenter size-full wp-image-16565","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"360","height":"229","alt":"Dieta mediterr\u00e1nea que peligra"}}]]La región mediterránea está experimentando una "transición nutricional", alejándose de su antigua dieta, considerada durante mucho tiempo un modelo de vida saludable y sistemas alimentarios sostenibles que preservan el medio ambiente y empoderan a los productores locales. Un informe de la FAO y el Centro de Altos Estudios  Agronómicos Mediterráneos examina los efectos negativos de los cambios en las pautas alimentarias en el Mediterráneo y pide un programa de acción en apoyo de dietas más sostenibles.

La globalización, la comercialización de alimentos y los cambios en los estilos de vida -incluyendo el rol que las mujeres desempeñan en la sociedad- están alterando los patrones de consumo en el Mediterráneo, dejando atrás frutas y legumbres y orientándose más hacia la carne y productos lácteos, según el informe.

[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"40454","attributes":{"class":"media-image aligncenter size-medium wp-image-16566","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"640","height":"146","alt":"Dieta mediterr\u00e1nea en peligro"}}]]Es significativo que en el Mediterráneo meridional sigan luchando con la subalimentación, mientras otros países de la región se enfrentan cada vez más a la obesidad y el sobrepeso. La deficiente alimentación sigue siendo un problema importante en el sur del Mediterráneo, al igual que el retraso del crecimiento -baja estatura para la edad- entre los niños menores de cinco años, tanto en los países del Mediterráneo meridional como oriental.

Una dieta modelo, un paisaje cambiante

El aceite vegetal, cereales, verduras y legumbres, y un consumo moderado de pescado y carne, que se asocia con una vida larga y saludable son los componentes de esta dieta, que, como se basa en gran parte en hortalizas, la dieta tiene relativamente escaso impacto en el medio ambiente, requiriendo menos recursos naturales que la producción animal.

[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"40455","attributes":{"class":"media-image aligncenter size-medium wp-image-16567","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"640","height":"153","alt":"Dieta mediterr\u00e1nea peligra"}}]]Cada vez llegan más productos desde fuera de la región y la variedad de paisajes locales que está siendo transformada por los monocultivos, desplazan a los sistemas alimentarios tradicionales que se ven afectados por unos hábitos dietéticos cambiantes. Se estima que hoy tan sólo se sigue produciendo en la región un 10 por ciento de las variedades de cultivos tradicionales, habiendo sido sustituidos muchos de ellos por un número limitado de cultivos no nativos mejorados.

Los responsables políticos, investigadores y la industria alimentaria necesitan aumentar su colaboración para comprender mejor los sistemas y tendencias alimentarios, señala el informe de la FAO. Es necesario prestar más atención al incremento del consumo y la producción de alimentos de manera que se preserven los recursos y conocimientos locales.

Más información: Programa FAO/PNUMA sobre sistemas alimentarios sostenibles.