Los campos de Brihuega, en la comarca de La Alcarria, en Guadalajara, son uno de los lugares más bellos para visitar y que cada año acogen a un gran número de turistas atraídos por la floración de la lavanda, que cada mes de julio alcanza su esplendor.

Este paraíso morado de lavanda y lavandín se encuentra a tan solo cien kilómetros de Madrid. El momento ideal para visitar estos campos es la primera quincena de julio, cuando las flores están en su mejor forma, aunque en la segunda quincena también es una buena época para visitarlos antes de que se proceda a su siega, en el mes de agosto. La mejor hora para verlos es probablemente el atardecer, para apreciar cómo los campos van cambiando sus tonalidades en función de los momentos de la puesta de sol.

Fue en los años 60 cuando se empezó a cultivar esta especie, cuando un joven de la localidad viajó hasta Francia y quedó enamorado de los campos de lavanda que se extendía por el territorio galo. A su vuelta, descubrió que su pueblo reunía las cualidades idóneas para su cultivo y se puso manos a la obra. Hoy en día, esto cultivos se han convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la localidad y se han desarrollado todo tipo de actividades para su aprovechamiento.

Beneficios de la lavanda

La lavanda es una planta con diferentes variedades y múltiples usos y beneficios. Su agradable olor y su durabilidad de su perfume la han elevado como una de las plantas más utilizadas a nivel mundial. De ahí que la lavanda se utilice en productos de alta perfumería, cosméticos, medicina o decoración.

En Brihuega se puede hacer una visita a una destilería de la lavanda para conocer cómo se extrae el aceite de la cosecha. Se realiza una especie de cocción de las flores y las hojas para que el aceite esencial de la lavanda salga de ellas y después esa agua con el aceite se destila para separar ambos líquidos. Es, sin duda, una buena actividad para completar el viaje a los campos.