Llevo 20 años en este oficio. En dos décadas me he enfrentado a todo tipo de “rodillos” de los partidos político para evitar que siguiera publicando aquello que les molestaba. Como anécdota les contaré cuando un presidente de una comunidad autónoma llamó al dueño del periódico donde trabajaba para pedirle que me despidiera porque no le gustaban mis artículos. Spoiler: le mandaron a pastar y a día de hoy esa persona está condenada. Creía que había perdido la capacidad de sorpresa con las prácticas deleznables de los políticos, pero ha llegado el PP madrileño y ha dinamitado todo.
Pero si esas amenazas fueron duras, lo que estoy viendo con el PP de la señora Isabel Díaz Ayuso avalado por la connivencia de Alberto Núñez Feijóo, supera todas mis expectativas más oscuras. Estamos viendo cómo el método empleado para amedrentar es más simple que el pitorro de un botijo, pero ellos creen que les va como anillo al dedo: atacar a las víctimas y amenazar a la prensa que cubre sus escándalos con denunciarles.
Pero claro, para entender esta impunidad hay que retroceder unos meses, y es que como dice el refranero: de aquellos polvos estos lodos. La deleznable sentencia del Tribunal Supremo de condena al Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, ha abierto una espita de impunidad muy peligrosa.
Escuchar al número 2 de la lideresa madrileña decir que emprenderán acciones legales no solo contra la víctima del presunto acoso laboral y sexual perpetrado supuestamente por el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, sino contra todo aquel que hable, escriba o de credibilidad a esa víctima (para ellos eso es atacar al PP) debería haber hecho saltar todas las alarmas.
Esa frase que ha pronunciado el número 2 de Isabel Díaz Ayuso, Alfonso Serrano, en una rueda de prensa es, a mi juicio, una amenaza directa no solo a la víctima, sino a aquellos periodistas que les estamos informando sobre el asunto. Quieren meternos el miedo en el cuerpo los mismos que se quieren apropiar de la palabra “Libertad”.
Hablemos de Libertad
Muy bien señores y señoras del Partido Popular de Madrid, hablemos de Libertad. Ustedes, por mucho que les cueste admitirlo, tienen el mismo derecho que yo, y que cualquiera de mis compañeros a la libertad de expresión: Derecho a manifestar y difundir libremente ideas, opiniones o informaciones.
Pero es que, además, hay miles de periodistas, así como 47 millones de españoles que tienen derecho a la libertad de información: Facultad de emitir o recibir información por cualquier medio de difusión, sin previa censura gubernativa. Un derecho, por si no lo recuerdan, consagrado en la Constitución Española.
Por tanto, sigan amenazando todo lo que quieran que, nosotros, los periodistas, seguiremos contando sus miserias les guste a ustedes o no. No nos van a amedrentar. Y que les quede clara una cosa: los periodistas, los buenos periodistas, siempre estarán ahí para contarle a los ciudadanos aquello que los poderosos no quieren que se sepa.