Ir al contenido principal
Opinión

La mujer no es sierva, ni esclava, obispo Munilla

Sánchez: “Desconoce los últimos cinco siglos de modernidad, de la Ilustración, de los derechos humanos, incluso del Concilio Vaticano II y del Papa Francisco”

Enric Sopena
El obispo Munilla

El obispo Munilla

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Al obispo Munilla le debe rechinar el rito matrimonial en esa frase que indica: “Mujer te doy que no sierva”. Porque a todos los efectos el prelado de la diócesis de Donostia ha demostrado una falta de sensibilidad rayana en la amoralidad en lo que se refiere a sus opiniones sobre el género femenino.

Aprovechando los micrófonos de Radio María, emisora muy afín a lo que piensa Munilla, se ha despachado a gusto ante la reivindicación del 8 de marzo. Planteó promover desde la Iglesia un feminismo femenino alejado del que está manipulado por la ideología de género, y acusó a las promotoras de la huelga de defender el aborto, el lesbianismo, y el bisexualismo.

Para el obispo, el demonio ha metido un gol desde sus propias filas. Opinión en que se volvió a afianzar, cuando en una tertulia con estudiantes intentó matizar sus propias palabras enredándolas más.

No, la mujer ni sierva, ni esclava, como a usted y a otros pensamientos retrógrados de su estilo sin duda les gustaría. La mujer es libre

Tales barbaridades en este príncipe de la iglesia no son nuevas. Desde su llegada a San Sebastián como prelado de la diócesis, comunidades cristianas y parroquias progresistas han mantenido una dura pelea porque, según dicen en Donostia, lo habitual es que “no escucha ni toma en consideración aquellas opiniones diferentes a la suya”. ¡Y menudas opiniones!

Muy diferentes a las que había expuesto días atrás el cardenal y arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, hombre ecuánime, amigo del Papa Francisco, que ha visto necesario apoyar la lucha de las mujeres afirmando: “Hay que defender sus derechos. Lo haría también la Virgen”.

A Munilla le han contestado desde el propio Euskadi. Desde las filas del PNV han surgido varias voces calificando de desafortunadas, impropias, no compartidas por la mayoría y anacrónicas, sus palabras. Pero quien le ha definido a la perfección ha sido el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Lo ha hecho en una carta abierta en que dice lo siguiente: “Sus palabras desconocen los últimos cinco siglos de civilización, de modernidad y de secularización, situándose al margen del humanismo, de la libertad, del Renacimiento, de la Ilustración, de los Derechos Humanos, incluso del Concilio Vaticano II, de Juan XXIII, de Pablo VI o de Francisco”.

No, la mujer ni sierva, ni esclava, como a usted y a otros pensamientos retrógrados de su estilo sin duda les gustaría. La mujer libre y con impulso para llegar cada día más y más lejos. Mal que le pese. Y el obispo Munilla sigue siendo un obispo de los que creen que la mujer solo existe para una solo cosa, además de opinar que deben rezar el rosario a las doce la mañana.

Enric Sopena

Sobre el autor

Enric Sopena

Enric Sopena es Presidente Ad Meritum y fundador de ELPLURAL.COM

Comentarios

Solo los socios pueden comentar.

Únete a la comunidad de El Plural para participar en la conversación.

Hazte socio