Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
El plató de Horizonte transformó el análisis del arranque de la campaña electoral del PSOE en un auténtico despropósito televisivo, con el doctor José Cabrera asumiendo el papel de analista matrimonial y gestual sin ningún tipo de filtro. El foco de la mesa no estaba en los discursos políticos, sino en el comentado beso entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su esposa, Begoña Gómez. Un gesto que Cabrera se encargó de diseccionar con una crudeza que rozó lo esperpéntico, avisando desde el primer segundo de sus intenciones: "Seré prudente. Por vosotros, eh, porque a mí me la suda".
Tras esta peculiar declaración de intenciones, el psiquiatra forense no tardó en soltar su primer gran dardo, cuestionando la naturalidad y la motivación del matrimonio presidencial. "Hay que estar muy desesperado... muy desesperado, para publicitar un beso cuando probablemente en los últimos cinco años no le ha dado ninguno", sentenció el colaborador ante el asombro de la mesa. Iker Jiménez se vio obligado a pisar el freno y desmarcarse de las palabras de su colaborador: "Hombre, doctor Cabrera... eso es opinión tuya, que luego sale en todas partes".
Intentando aportar un barniz de análisis psicológico a la escena, Carmen Porter intervino para contextualizar la tensión de la pareja debido a las recientes polémicas. "Yo personalmente creo que lo han tenido que pasar mal, porque siempre que hay una judicialización, yo creo que en un matrimonio eso afecta a las cosas y que afecta a todo el mundo", argumentó la copresentadora.
Una pregunta seria para todos los partidos de izquierdas españoles: ¿Tan mantas vamos a ser que nos van a ganar esta ridícula pandilla de nazis sunnormales? EL 29-N VOTA...Hazlo por el doctor Cabrera https://t.co/rnfExV6HtH
— GUILLERMO GUIJARRO (@remerikos) October 20, 2026
Del "beso sin lengua" al "despiporre" y las sustancias
Sin embargo, Cabrera estaba decidido a llevar su crónica al extremo, adentrándose en detalles anatómicos y coreográficos que dejaron sin palabras al equipo. "Voy a desmentir, por cierto, una cosa que se ha dicho en corrillos y tal... es un beso sin lengua", aclaró el doctor, elevando el tono de la tertulia a la categoría de parodia. "No, quiero que quede claro... no, no, hay que desmentirlo porque ha habido correveidiles, ha sido un beso sin lengua...", insistió, antes de analizar el lenguaje corporal de Sánchez con el mobiliario: "Ha empezado el beso agarrado al atril, como diciendo, 'el atril que no me lo suelten'... y luego ya cuando ve que el atril está ahí y no se va a mover, entonces ya le da el beso".
Pero el verdadero momento de estupefacción en el plató de Cuatro llegó cuando el colaborador pasó de analizar el beso a enjuiciar los movimientos del presidente sobre el escenario. "Y luego el despiporre de baile... o puede obedecer a dos cosas: a una enajenación mental transitoria, que puede ocurrir, son cosas que pasan, o bien que aquí se está tomando alguna sustancia, señores", espetó Cabrera. Ante la gravedad de la insinuación, y viendo que el psiquiatra añadía que "a lo mejor es vino de Cantimpalos".
La surrealista tertulia política culminó derivando en un debate improvisado sobre el consumo de alcohol y drogas en los mítines de los partidos. Mientras algunos colaboradores defendían que "la alegría de la cervecita y el vino" es habitual para animar a las bases, Eduardo Inda remató el bloque con una anécdota que terminaba de sepultar cualquier atisbo de rigor analítico: "En mítines que yo he ido como periodista, olía a marihuana... en partidos de extrema izquierda". Un cierre a la altura de un análisis político que, más que a campaña electoral, sonó a auténtico delirio.




Comentarios
Solo los socios pueden comentar.
Únete a la comunidad de El Plural para participar en la conversación.